Leccion 6 Primer trimestre 2011

Lección 6 Para el 5 de febrero de 2011

 

Los Buenos

 

Pensamientos

 

Sábado 29 de enero

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Marcos 7:21-23; Lucas
6:45; Hechos 14:2; 15:24; Gálatas 3:1; Salmos 19:14; Colosenses 3:1-17.

PARA MEMORIZAR:

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo
lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si
hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Fil. 4:8).

UNA DE LAS FORMAS MÁS USADAS de intervención en la salud
mental hoy es la terapia cognitiva-conductual (TCC). Se basa en suponer
que la mayoría de los problemas psicológicos mejoran al identificar y
cambiar percepciones, pensamientos y conductas disfuncionales. Las
personas con depresión tienden a interpretar los hechos en forma
negativa; los que padecen ansiedad miran el futuro con temor; y los que
tienen una estima muy baja maximizan los éxitos de otros y minimizan
los propios. Así, la TCC ayuda a las personas a identificar y cambiar sus
hábitos de pensamiento malsanos, y promover una conducta deseable y
eliminar las no deseadas.
La Biblia enseña que hay una conexión entre los pensamientos y las
acciones (Luc. 6:45). Los buenos pensamiento son saludables y proveen
integridad: “¿No yerran los que piensan el mal? Misericordia y verdad
alcanzarán los que piensan el bien” (Prov. 14:22).
Esta semana consideraremos cómo controlar nuestra actividad
mental al permitir que Cristo cuide nuestra mente.

 

Domingo 30 de enero

LOS PENSAMIENTOS: RAÍCES DE LA CONDUCTA

Lee Marcos 7:21 al 23 y Lucas 6:45. ¿Qué nos enseñan estos textos
acerca de la importancia de controlar no solo nuestras acciones, nuestros
hechos, nuestras palabras, sino también nuestros pensamientos?

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Las personas con desórdenes del control de los impulsos dejan de
resistir el impulso de robar, de atacar a alguien o de participar en juegos
de azar. Los especialistas en salud mental saben que estos impulsos están
precedidos por ciertos pensamientos (o cadenas de pensamientos) que
conducen a la conducta no deseable. Por ello, se adiestra a los pacientes
para que identifiquen esos disparadores de pensamientos, los anulen de
inmediato y ocupen su mente con otra cosa. De este modo, obtienen el
control de sus pensamientos y evitan las acciones generadas por estos
pensamientos equivocados.

Los actos pecaminosos a menudo están precedidos por pensamientos
específicos. (¿No se trata de esto la tentación?) Cada cristiano debe
aprender a identificar, con la ayuda de Dios, los primeros pasos en este
proceso, porque detenerse en malos pensamientos conduce casi siempre
al pecado.

¿Qué propone Pablo para tratar una conducta inmoral? Rom. 8:5-8.
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Pablo muestra que la mente y la conducta están íntimamente
vinculadas. La mente llena del Espíritu hará buenas obras, y la mente
dominada por el pecado producirá actos pecaminosos. No es suficiente
cambiar la conducta por conveniencia o para presentar una cara justa
ante el mundo. El corazón (la mente) necesita ser transformado; de otro
modo, los frutos, oportunamente, mostrarán la verdadera naturaleza
del corazón.

“Necesitamos un constante sentido del poder ennoblecedor de los
pensamientos puros. Pongamos nuestros pensamientos en cosas santas,
que sean puras y verdaderas; pues la única seguridad, para cualquier
alma, es el pensamiento correcto” (ST 23 de agosto de 1905).

Si tuvieras que expresar a otros los pensamientos que has tenido
ayer, ¿qué dirías? ¿Cuán avergonzado estarías? ¿Qué indica tu respuesta
acerca de los cambios que necesitas hacer?

 

Lunes 31 de enero

LOS PENSAMIENTOS COMO FUENTE DE

ANGUSTIA

¿Cuáles son las cosas que realmente te asustan? ¿En qué forma
puedes aprender a confiar en Dios, a pesar de ese temor? Después
de todo, ¿no es el poder de Dios mayor que cualquier amenaza que
afrontes?

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Los pensamientos pueden generar muchos sufrimientos. El psicólogo
Philip Zimbardo, en su libro Psychology and Life [Psicología y vida],
informa el caso de una mujer joven llevada a un hospital porque estaba
aterrorizada con la idea de la muerte. Aparentemente, su cuerpo no
tenía nada malo, pero ella quedó internada para su observación. Horas
más tarde, murió. Investigaciones posteriores mostraron que, años antes,
un médium había predicho su muerte cuando cumpliera 23 años. Esta
mujer murió, víctima de su propio pánico, el día anterior a cumplir 23
años. No hay duda, las personas pueden sufrir seriamente por causa de
sus pensamientos negativos; por ello, hay necesidad de pensar en forma
saludable (ver la sección de mañana).

Además, igualmente importante es recordar que también podemos
afectar adversamente el pensamiento de otros, si les expresamos nuestro
negativismo. Las palabras son herramientas poderosas, ya sea para el bien
o para el mal. Nuestras palabras edifican o destruyen. Hay vida y muerte
en las palabras que proferimos. Cuán cuidadosos debemos ser con los
pensamientos y los sentimientos que salen de nuestras bocas.

Lee Hechos 14:2; 15:24; y Gálatas 3:1. ¿Qué se nos dice acerca del
poder de impactar a las personas en forma negativa?

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“Si no os sentís de buen ánimo y alegres, no habléis de ello. No
arrojéis sombra sobre la vida de los demás. Una religión fría y desolada
no atrae nunca almas a Cristo. Las aparta de él para empujarlas a las
redes que Satanás tendió ante los pies de los descarriados” (MC 388).

Piensa en ocasiones en las que las “simples” palabras de alguien
echaron abajo tu ánimo. ¿Cómo puedes estar seguro de que nunca
harás eso a nadie?

 

Martes 1º de febrero

PENSAMIENTOS SALUDABLES

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto,
todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen
nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”
(Fil. 4:8). ¿Qué está enseñando Pablo aquí? ¿Cuál es la clave para hacer
lo que él dice? Ver 2 Pedro 3:1 y 2.

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Recordar, repetir, pensar y meditar en la Biblia es una gran bendición
espiritual, y una manera de cultivar lo que Pedro llamó “limpio
entendimiento” (“mente íntegra”, NVI). Muchos obtuvieron valiosas
bendiciones al memorizar textos bíblicos. Al afrontar preocupación,
dudas, temor, frustración o tentación, repetir esos pensamientos otorga
alivio y paz con el poder del Espíritu Santo.

Tanta competición (televisión, computadoras electrónicas, etc.)
tienta a los creyentes de hoy a poner la Biblia a un lado. Pero, hay que
tomar una firme decisión de leer la Palabra y reflexionar en ella cada día.
La Palabra de Dios es la única protección que tenemos contra el ataque
de las distracciones no espirituales del mundo.

Repasa el texto citado arriba. Haz una lista de las cosas que son
verdaderas, puras, amables, etc. ¿Qué incluye tu lista? ¿Qué tienen
esas cosas en común? Comparte tu lista con los demás el sábado.

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La oración es otra manera de evitar dificultades para la mente.
Mientras hablamos con Dios, hay poca probabilidad de que pensamientos
egoístas, lujuriosos u otros llenen nuestra mente. Tener hábitos de
oración es una protección segura contra pensamientos pecaminosos y,
en consecuencia, acciones pecaminosas.

La Biblia es clara: a Dios le interesan nuestros pensamientos, porque
impactan en nuestras palabras, actos y bienestar general. Dios quiere
que tengamos pensamientos buenos, porque ellos son “pensamientos
saludables”, y nos hacen bien, tanto física como mentalmente. Las buenas
nuevas son que, por la meditación en la Biblia, por la oración y por
las elecciones inspiradas por el Espíritu, podremos mantener nuestras
mentes y nuestros corazones en cosas que nos elevarán a nosotros y a
otros también.

 

Miércoles 2 de febrero

LOS PENSAMIENTOS DE NUESTROS CORAZONES

Lee 1 Reyes 8:39; Salmo 19:14; 1 Crónicas 28:9; y 1 Samuel 16:7.
¿Qué punto vital presentan estos textos? ¿Cómo debería impactarnos
esta verdad, y cómo deberíamos pensar? Esta verdad ¿te pone nervioso
y temeroso o te da esperanza? Analiza las razones para tu respuesta.
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“Porque sólo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres”
(1 Rey. 8:39). La palabra corazón a menudo se usa en la Biblia como
el asiento del pensamiento y de las emociones (Mat. 9:4). Solo Dios
tiene acceso a la intimidad de nuestra actividad mental, ya sean nuestras
intenciones o nuestros anhelos secretos. Nada, ni un pensamiento
pasajero, puede ser escondido del Creador.

El conocimiento que tiene Dios de nuestra alma es una ventaja.
Cuando la gente está demasiado desanimada para pronunciar una
palabra sensata en oración, Dios conoce su necesidad. Los hombres solo
pueden mirar la apariencia externa y la conducta, y tratan de imaginar
lo que esa persona está pensando; pero Dios conoce los pensamientos
que nadie puede saber.
Satanás y sus ángeles únicamente pueden observar, escuchar y
calcular lo que sucede en el interior: “Satanás no puede leer nuestros
pensamientos, pero puede ver nuestras acciones, escuchar nuestras
palabras y, por su largo conocimiento de la familia humana, puede
formular sus tentaciones para aprovecharse de nuestros puntos débiles
de carácter” (R&H, 19 de mayo de 1891).

Al hacer tus decisiones diarias (personales o relacionadas con el
trabajo) o al pensar en otras personas, envía una oración silenciosa a
Dios. Goza con un diálogo íntimo entre tú y él que es solo para ti.
Nadie más en el universo tiene acceso a esta comunicación. Permitir que
Cristo entre en tu pensamiento será una salvaguarda contra la tentación
y te traerá bendiciones espirituales. Este proceso te ayudará a caminar
más cerca de Dios.

¿Cómo te ayuda la sección de hoy a comprender mejor la amonestación
de no juzgar a otros? ¿Cuántas veces tus motivos fueron
juzgados equivocadamente por quienes no conocían tu corazón?
¿Por qué es importante que no juzguemos a otros?

 

Jueves 3 de febrero

LA PAZ DE CRISTO EN EL CORAZÓN

Lee Colosenses 3:1 al 17. ¿Qué acciones podemos realizar para vivir
la clase de vida en Cristo que se nos promete?
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Este pasaje nos lleva a la raíz de las conductas moral e inmoral, el
corazón y la mente. También apunta al Único que puede obrar el bien
en nosotros al gobernar nuestros pensamientos, Jesucristo: “Y la paz
de Dios gobierne en vuestros corazones” (Col. 3:15). Nota expresiones
tales como “buscad”, “poned la mira”, “vestíos de amor”, “la paz de Dios”,
“la palabra de Cristo”. Ellas indican que evitar el pecado y adquirir la
virtud es un asunto de elecciones y preparación, no de improvisación. El
pecado puede ser vencido únicamente poniendo el corazón y la mente
en las cosas de arriba. Cristo es la fuente de la virtud y de la bondad, y
es el único capaz de darnos verdadera paz.

Dado que nuestra mente es el núcleo de nuestra existencia, necesita
ser cuidada por Jesús. Es central para el desarrollo del carácter, y
esto no puede quedar a merced de las circunstancias. Las tendencias
pecaminosas y el ambiente corrupto actúan contra la pureza del
pensamiento. Pero el Señor ayuda y protege a todos los que lo quieren.
“Si nuestros pensamientos permanecen en Dios, serán guiados por el
amor y el poder divinos” (MCP 2: 696).

Cuando una persona es tentada, puede encontrar difícil disipar
ciertos pensamientos adversos. En esos momentos, conviene distraerse
cambiando de lugar, de actividad, o buscando buena compañía. Este
cambio facilitará la oración y la seguridad.

El pensamiento es un proceso humano muy misterioso. Realmente
no sabemos del todo cómo actúa. Sin embargo, en la mayoría de
los casos, en lo recóndito de nuestra conciencia, tomamos la decisión
con respecto a lo que pensaremos. Un pensamiento puede ser
cambiado en un instante. Solo tenemos que elegir cambiarlo. (Debemos
tener en cuanta que una enfermedad mental puede afectar
la capacidad de una persona para cambiar sus pensamientos con
facilidad, y un tratamiento profesional puede ser muy beneficioso.)
¿Qué sucede con tus pensamientos? La siguiente vez que te vengan
pensamientos equivocados, ¿qué harás?

 

Viernes 4 de febrero

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Más precioso que el oro de Ofir
es el poder del pensamiento correcto. Necesitamos dar un alto valor
al control correcto de nuestros pensamientos. [...] Cada pensamiento
impuro contamina el alma, deteriora la sensibilidad moral y tiende a
borrar las impresiones del Espíritu Santo. Debilita la visión espiritual,
de modo que no puede mirar a Dios. El Señor puede perdonar al pecador
arrepentido, y lo hace; pero, aunque perdonado, el alma está dañada.
Toda impureza del habla y del pensamiento debe ser evitada por aquel
que quiere tener un claro discernimiento de la verdad espiritual [...].
Hemos de usar cada medio que Dios ha puesto a nuestro alcance para
el gobierno y el cultivo de nuestros pensamientos. Hemos de llevar
nuestras mentes a estar en armonía con la mente de Cristo. Su verdad
santificará nuestro cuerpo, alma y espíritu, y estaremos capacitados
para elevarnos por sobre la tentación” (ST, 23 de agosto de 1905).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. En la clase, repasa la lista que prepararon en la sección del martes
y compara la tuya con las de los demás. ¿Qué pueden aprender de la
selección los unos de los otros?
2. ¿Qué significa “llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia
a Cristo”? (2 Cor. 10:5). ¿Cómo aprendemos a hacer esto?
3. ¿De qué modo Internet, los programas de televisión, la lectura
recreativa, la publicidad, etc., actúan en tu mente? ¿Cuánto de tu
pensamiento y de tu actuación puede ser afectado por estas fuentes?
¿Por qué nos engañamos si creemos que lo que leemos o lo que miramos
no afecta nuestro pensamiento?
4. ¿En qué formas nuestras acciones, aun subconscientemente,
revelan los pensamientos de nuestra mente? ¿De qué modo el lenguaje
corporal muestra lo que ocurre adentro?
5. ¿Qué consejo le darías a alguien que está luchando con una
conducta impulsiva? ¿Qué promesas de la Biblia puedes presentarle?
¿Por qué también es importante recordarle las promesas de perdón y
aceptación por medio de Jesús? ¿Cómo puedes ayudarlo a evitar que
renuncie, desesperanzado al creer que, porque no ha logrado la victoria
que quería, su relación con Dios de algún modo es deficiente? ¿Cómo
puedes ayudarlo a aprender que nunca debe renunciar a las promesas de
perdón, no importa cuán indigno se sienta?
6. ¿Cuán cuidadoso eres con tus palabras, ya que ellas reflejan tus
pensamientos? ¿Cómo puedes estar seguro de que tus palabras siempre
actúan para el bien, y no para el mal?

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