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EL LIBRO DE MATEO

Una versión inspirada de la historia de Jesús se nos entrega en el Evangelio según Mateo, nuestro tema para el trimestre. Mateo, un judío creyente en Jesús y uno de los discípulos originales del Salvador......!

Tercer trimestre (julio-septiembre) de 2016

“La restauración de todas las cosas”

Lección 1: Para el 2 de julio de 2016

 

Sábado 25 de junio

Lee Para el Estudio de esta Semana: Génesis 1:26, 27; Deuteronomio 6:5; Génesis 3:8-19; Santiago 4:4; Gálatas 4:19; Marcos 2:1-12; Juan 10:10.

Para Memorizar: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Gén. 1:27)..

Basta mirar en derredor, al mundo, al vecindario, a uno mismo, para ver el punto. Y ¿cuál es el punto? Algo anda terriblemente mal.

Se llama la caída, pecado, rebelión y, también, se llama la gran controversia.

Y no obstante, la buena noticia es que eso no es permanente. No ha de durar para siempre. Jesús vino, murió por los pecados del mundo y prometió regresar. Y cuando lo haga, nada de este mundo permanecerá. En su lugar, comenzará un nuevo reino, su Reino eterno. “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre” (Dan. 2:44).

¡Qué restauración!

Pero, no necesario esperar la segunda venida de Jesús para que comience la restauración. Los que están en Cristo son criaturas nuevas (2 Cor. 5:17); y estamos predestinados a conformarnos a la semejanza de Jesús ahora (Rom. 8:29). Además, nos llama y nos empodera, como su iglesia, de modo que también podamos trabajar en favor de la restauración de otros.

 

Domingo 26 de junio:

La imagen de Dios

La Biblia dice que la humanidad fue creada a la “imagen” de Dios (Gén. 1:27). Una imagen puede tener dos dimensiones, como una fotografía o lo que vemos en un espejo; o tres dimensiones, como una estatua o un holograma. Una imagen puede también ser intangible, como una imagen mental o una idea. ¿Qué quiere decir la expresión bíblica?

Lee Génesis 1:26 y 27. ¿De qué manera explica la Biblia lo que significa ser hecho a la “imagen” de Dios? Ver también Gén. 1:31; Deut. 6:5; 1 Tes. 5:23.

Al crear a nuestros primeros padres, Dios estableció una nueva categoría para la vida sobre la tierra: hombre y mujer. Ellos solos, entre todas las criaturas, fueron hechos a la imagen de Dios. No fueron monos evolucionados. Como seres humanos, somos radicalmente diferentes de todas las demás formas de vida sobre la tierra, y cualquier teología que disminuya esta diferencia degrada a la humanidad.

“Y llamó el nombre de ellos Adán” (Gén. 5:2). Es decir, ambos, hombre y mujer, aunque seres separados y diferentes, eran uno. Juntos, en su plenitud y totalidad, representaban la imagen de Dios.

La naturaleza de Dios es holística: “Cuando Adán salió de las manos del Creador, llevaba en su naturaleza física, mental y espiritual, la semejanza de su Hacedor” (Ed 15; énfasis añadido).

La palabra “imagen”, en hebreo, es tselem; y “semejanza” es demuth. Estos términos pueden connotar lo físico (tselem) y lo interior (demuth), que incluye los aspectos espiritual y mental de la humanidad. Elena de White reconoce esto cuando dice que el hombre fue hecho a la imagen de Dios, “tanto en la semejanza exterior, como en el carácter” (PP 25).

Deuteronomio 6:5 menciona las dimensiones del ser humano: alma (espiritual), corazón (mental) y fuerzas (física). Algo similar dice 1 Tesalonicenses 5:23. Un ser humano hecho a la imagen de Dios, naturalmente, incluirá todas estas dimensiones.

Aunque esta idea de ser hecho “a la imagen de Dios” engloba mucho más, la Biblia es clara: los seres humanos son una creación singular y separada aquí sobre la tierra. ¿Por qué es importante que recordemos siempre esta distinción?

 

Lunes 27 de junio:

La caida y sus consecuencias

La Biblia no dice cuánto tiempo transcurrió entre la conclusión de la Creación y la Caída. Días, semanas, años… no sabemos.

Sin embargo, lo que sí sabemos es que hubo una Caída, y que las consecuencias fueron inmediatas y visibles.

El primer resultado de que Adán y Eva comieron del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal fue su repentina percepción de su desnudez (Gén. 3:7). Procuraron cubrirse de la presencia de Dios. Sus mantos de luz ahora habían desaparecido (ver Patriarcas y profetas, p. 40). Su intimidad con Dios fue interrumpida por causa de su recién descubierta intimidad con el egoísmo del mal. Dios, entonces, procuró educar a la primera pareja con respecto a las consecuencias que su pecado había generado.

Lee los siguientes pasajes e identifica las consecuencias inmediatas del pecado de Adán y de Eva en cada pasaje. Además, ¿de qué modo se manifiestan hoy esas mismas consecuencias? Gén. 3:8-10; Gén. 3:12; Gén. 3:13; Gén. 3:16; Gén. 3:17-19.

No hay dudas, la Caída fue real, fue dura y tuvo consecuencias terribles para la raza. La larga y triste historia de la humanidad, hasta los eventos actuales, revelan las consecuencias trágicas del pecado.

¡Cuán agradecidos podemos estar, entonces, por la promesa de que un día la tragedia del pecado acabará y nunca se repetirá!

¿En qué formas vivimos cada día con las consecuencias de nuestros propiospecados?

 

Martes 28 de junio:

Enemistad y expiación

Lee Génesis 3:14 y 15. ¿Qué quiso expresar Dios cuando le dijo a Satanás: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya (Gén. 3:15)? ¿Qué esperanza encontramos allí para nosotros?

En hebreo, la palabra enemistad comparte su raíz con los términos hebreos para odio y paraenemigo. Al comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, la pareja se puso, junto con toda la humanidad, en enemistad con Dios (ver Rom. 5:10; Col. 1:21; Sant. 4:4). Aquí, la promesa de Dios implica que Dios pondría en movimiento su plan de atraer a la humanidad de nuevo a sí mismo, desviando su enemistad hacia Satanás. De este modo, al trasladar la enemistad con él hacia Satanás, Dios establecería una avenida por la cual salvar a la humanidad y, al mismo tiempo, no violar los principios de su divino gobierno. Esto, en su sentido original, se conoce como “expiación”: lo que Dios hizo y está haciendo para restaurar lo que se perdió en la Caída.

¿Qué revelan los siguientes textos acerca de la expiación? Lev. 1:3, 4; 1 Cor. 5:7; 1 Juan 1:9.

La raíz de la palabra expiación, es el término latino expiare, que significa borrar una culpa o una mala acción. La idea involucra que la justicia demanda que alguien que hizo algo malo, o violó una ley, pague una penalidad por ese hecho.

En nuestra situación, nosotros pecamos pero, en el plan de salvación, la muerte de Cristo como sacrificio, la expiación, nos libera de las consecuencias legales de ese pecado, pues Cristo mismo pagó la penalidad por nosotros. El castigo que legalmente debió haber sido nuestro (el gobierno de Dios tiene sus leyes) fue dado a Jesús. De ese modo, las demandas de la justicia se cumplieron, pero fueron satisfechas por Jesús en lugar de por nosotros. Aunque somos pecadores y hemos hecho lo malo, somos perdonados y justificados ante su vista. Esto es un paso crucial y fundamental en “la restauración de todas las cosas” (Hech. 3:21).

 

Miércoles 29 de junio:

Restauración en Jesús

“Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros” (Gál. 4:19).

Originalmente, fuimos creados como seres perfectos en un mundo perfecto y completo. Pero, este paraíso anterior a la Caída se perdió por causa del pecado, y el mundo tal como lo conocemos está lleno de muerte, violencia, sufrimiento, miedo e ignorancia. El plan de salvación fue creado a fin de que este mundo volviera a su perfección original. Cristo vino para recuperar lo que se había perdido con la Caída.

“En el principio, Dios creó al hombre a su propia semejanza. Lo dotó de cualidades nobles. Su mente era equilibrada, y todas las facultades de su ser eran armoniosas. Pero la caída y sus resultados pervirtieron estos dones. El pecado echó a perder, y casi hizo desaparecer, la imagen de Dios en el hombre. Restaurarla es el objeto con que se concibió el plan de la salvación y se le concedió un tiempo de gracia al hombre. Hacerlo volver a la perfección original en la que fue creado es el gran objeto de la vida, el objeto en que estriba todo lo demás” (PP 584). Aunque esta restauración no se completará hasta que haya cielos nuevos y tierra nueva, ¡el proceso ya comenzó en nosotros ahora!

Lee Gálatas 4:19. ¿Qué lección espiritual importante presenta Pablo aquí?

En Hebreos 1:3 se presenta a Cristo como la imagen de Dios: “la imagen misma de su sustancia”. (Compara esto con Juan 14:9; 2 Cor. 4:4; Col. 1:15.) Él desea unirse con nosotros a fin de restaurar la imagen de Dios en nosotros. Si se lo permitimos, la imagen de Dios puede estar en nosotros: “Cristo en vosotros, la esperanza de gloria” (Col. 1:27).

La expresión final de la restauración ocurrirá en la segunda venida (ver 1 Cor. 15:49; 1 Juan 3:2). Sin embargo, cuando Cristo está en nosotros y nosotros en Cristo, comienza el proceso de ser restaurados a la imagen de Dios. Cuando eso sucede, anhelaremos traer a otros a Aquel que también puede restaurarlos a ellos.

Aunque la obra de restaurarnos comienza ahora en nosotros, ¿por qué debemos recordar que esa restauración no será completa hasta la segunda venida de Jesús?

 

Jueves 30 de junio:

El papel restaurador de la iglesia

Como hemos visto, aunque fue creado perfecto, nuestro mundo cayó, con resultados devastadores. Pero Dios no nos abandonó a lo que debía ser nuestra suerte, la destrucción eterna (la suerte que la ciencia dice que nos espera). En cambio, aun antes de que el mundo comenzara, se formuló el plan de salvación (ver 1 Ped. 1:2) y, con un enorme costo personal, Jesús vino a este mundo, sufrió la cruz y prometió regresar. Y cuando ese momento llegue, y el pecado sea destruido, el mundo que se había perdido estará plenamente restaurado.

No obstante, lo que es asombroso es que Dios llama a su iglesia, ahora mismo, a desempeñar un rol en la obra de esta restauración.

Lee, en Marcos 2:1 al 12, la historia de cómo algunos amigos llevaron a un paralítico a Jesús. ¿De qué modo esta historia ilustra el papel de la iglesia en sanar y restaurar a las personas?

La casa estaba atestada porque Jesús estaba en ella. Su amor atraía a multitudes. Los cuatro hombres abrieron un gran orificio en el techo para bajar a su amigo –enfermo espiritual, mental y físicamente– y colocarlo frente a Jesús. Este lo restauró perdonándole sus pecados, dándole paz mental, y ordenándole que se levantara y caminara. Jesús demostró que ninguno está realmente sanado a menos que esté integralmente restaurado.

Lee Juan 10:10 y 1 Juan 3:8. ¿De qué manera describe Juan la razón por la que Cristo vino a la tierra? ¿Qué esperanza podemos obtener de estas promesas?

Se ha dicho que Juan 10:10 es el mensaje adventista del séptimo día en una cápsula. Fue la declaración de misión de Cristo. Un rol importante para el cuerpo de Cristo, su iglesia, es seguir en sus pisadas, deshacer las obras del diablo y reemplazar la muerte con vida abundante (ver Hech. 10:38; 1 Juan 2:6). La iglesia es llamada a participar con Cristo en llevar a la gente a una restauración física, mental y espiritual de la imagen de Dios en ellos.

¿Qué personas necesitan ahora mismo tu ayuda, una que estés equipado para dar?

 

Viernes 1 de julio

Para Estudiar y Meditar:

Ver otros pasajes acerca de la restauración de la imagen de Dios: Rom. 8:29; Col. 1:15; 3:9-11; 2 Cor. 3:18; 5:17. Lee “La Creación”, “La tentación y la caída” y “El plan de redención”, enPatriarcas y profetas.

Como pueblo, Dios nos ha llamado a trabajar en favor de otros, para señalarles las promesas de esperanza y restauración que se nos han dado en Jesús. Hay diferentes maneras en que el Señor puede trabajar por medio de nosotros para lograr esto. Algunas iglesias proveen restauración física a la gente de su comunidad con programas y servicios de salud. Además, el sistema de hospitales y clínicas de la iglesia está dirigido hacia la misma meta. La restauración y el enriquecimiento mental pueden lograrse mediante clases que equipen a los miembros de la comunidad para afrontar las necesidades de su vida. Las iglesias también pueden establecer o mejorar escuelas locales, enseñar habilidades manuales, proveer alfabetización, ofrecer tutores y mentores escolares, proporcionar ayuda psicológica, etc. Mientras continúan en búsqueda de restauración y de vida abundante, muchas personas en la comunidad se darán cuenta de que también necesitan restauración espiritual y moral, aun cuando originalmente no lo pensaron. De hecho, este es un aspecto clave de la restauración de la imagen de Dios (ver Efe. 4:22-24). La iglesia está en una posición singular y bien equipada para atender estas necesidades espirituales, mejor que cualquier organización secular, ya sea social o de salud.

Preguntas para Dialogar:

  1. ¿Qué está haciendo tu iglesia en favor de la restauración física, mental y espiritual de las personas de tu comunidad? Comparte con la clase tus ideas para expandir los ministerios restauradores de tu iglesia en la comunidad.
  2. ¿Qué entiendes por restauración física? Después de todo, no importa lo que hagamos para ayudar a otros a recuperar su salud, a menos que el Señor venga mientras estén vivos, la mayoría sucumbirá ante la enfermedad o la edad. ¿Por qué esto muestra que la restauración plena solo ocurrirá después de que Jesús regrese?
  3. Analiza lo que significa comenzar la restauración de la imagen de Dios ahora mismo. ¿De qué modo ocurre esto? ¿Cómo podemos saber si estamos avanzando? ¿Por qué debe haber un cuadro claro de Dios a fin de que la restauración ocurra? ¿De qué forma podemos aprender a no desanimarnos si no vemos progresos inmediatos?