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EL LIBRO DE HECHOS

Muchos historiadores creen que las tres décadas más cruciales de la historia mundial tuvieron lugar cuando un pequeño grupo de hombres, en su mayoría judíos bajo el poder del Espíritu Santo, llevó el evangelio al mundo. El libro de Hechos de los apóstoles es un relato de esas tres décadas cruciales, que abarcan desde la resurrección de Jesús, en el año 31 d.C., hasta el fin del primer encarcelamiento romano de Pablo, en el año 62 d.C.

escuela sabatica

Adulterio Espiritual

 

 

Leccion 1 – Sabado 6 de Abril de 2013

 

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Oseas 1:1-3; Ezequiel 4:1-6;

Oseas 2:12-18; 4:1-3; Santiago 5:1-7; Apocalipsis 14:6-12.

PARA MEMORIZAR:

“Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a

Lo-ammi: Tú eres pueblo mío, y él dirá: Dios mío” (Oseas 2:23).

PENSAMIENTO CLAVE: Aun en medio del adulterio espiritual y los

juicios divinos, el amor de Dios por su pueblo nunca vacila.

EL PROFETA OSEAS ministró al final de un período muy próspero de la historia

de Israel, justo antes de la caída de la Nación ante los asirios en el año 722

a.C. En ese tiempo, el pueblo escogido de Dios ya no adoraba solo a Dios sino

también servía a Baal, un dios cananeo.

Ubicado al comienzo de los profetas menores, el libro de Oseas trata el

tema central de la proclamación profética durante este tiempo de apostasía:

¿Ama Dios todavía a Israel, a pesar de su adulterio espiritual? ¿Tiene todavía

un propósito para él, a pesar de sus pecados y del juicio inminente?

La historia personal de Oseas y su profecía están inseparablemente ligadas

a su libro. Así como el profeta había perdonado a su esposa infiel y estaba

dispuesto a recibirla de nuevo, Dios está dispuesto a hacer lo mismo en favor

de su pueblo.

¿Qué podemos aprender de la experiencia de Oseas y de la forma en que

Dios trató con el Israel descarriado?

Domingo 31 de marzo

UNA ORDEN EXTRAÑA

“La primera vez que el Señor habló por medio de Oseas, le dijo: ‘Ve y

toma por esposa una prostituta, y ten con ella hijos de prostitución, porque

el país se ha prostituido por completo. ¡Se ha apartado del Señor!’

Oseas fue y tomó por esposa a Gomer, hija de Diblayin, la cual concibió y

le dio a luz un hijo” (Oseas 1:2, 3, NVI).

Durante siglos, los estudiantes de la Biblia debatieron la naturaleza de esta

orden, planteando preguntas como estas: ¿Era Gomer una prostituta, o solo una

esposa infiel? ¿Era ella inmoral antes de casarse con Oseas o llegó a ser infiel

después de ello?

No lo sabemos con certeza. Sin embargo, una cosa es segura: cuando el

Señor habló a Oseas y por medio de él, quería llamar la atención de la gente

comparando la historia de Oseas con la historia de amor de Dios con Israel.

Siendo que Gomer era israelita, la historia de su casamiento con el profeta Oseas

se combina bien con la historia del pacto de Dios con Israel.

Hay similitudes importantes entre la historia de Oseas y la experiencia de

Dios con Israel. En el ámbito humano, Gomer fue adúltera con Oseas; en el ámbito

espiritual, Israel fue infiel a Dios. Así como la inmoralidad de Gomer hería

el corazón de Oseas, la idolatría de Israel entristecía el gran corazón de Dios.

Oseas fue llamado a soportar un corazón quebrado y un matrimonio roto. Debió

de haber sufrido la indignación y la desgracia públicas. No obstante, cuanto más

experimentaba la infidelidad de Gomer, tanto más profunda era su comprensión

del dolor de Dios y su frustración con Israel.

A menudo Dios les pidió a otros profetas cosas más allá de la predicación.

Lee los siguientes pasajes y explica cómo las acciones de los profetas

simbolizaban el trato de Dios con su pueblo. (Isaías 20:1-6; Jeremías

27:1-7; Ezequiel 4:1-6.)

¿Qué clase de testimonio para Dios son, no solo tus palabras, sino también tus

actos? ¿Qué hay en tu vida que revela no solo que eres una buena persona sino

también que eres un seguidor de Jesús?

Lunes 1º de abril 

ADULTERIO ESPIRITUAL

Cuando Gomer, la esposa de Oseas, cometió adulterio contra él, este sufrió

la agonía de la traición, la humillación y la vergüenza. A sus vecinos y a sus

amigos que veían su dolor, Oseas les entregó un mensaje divino por medio de

palabras y actos: Israel, la esposa de Dios, era justo como Gomer. El pueblo

elegido cometía adulterio espiritual.

Jeremías comparó al pueblo infiel de Dios con “una prostituta” que vivía

con muchos amantes a pesar de todo lo que Dios le proveía (Jeremías 3:1,

NVI). En forma similar, el profeta Ezequiel llamó al Israel idólatra “una mujer

adúltera” que se había separado de su verdadero esposo (Ezequiel 16:32). Por

eso, la idolatría se considera en la Biblia como adulterio espiritual.

Lee Oseas 2:8 al 13. ¿Qué advertencia se da aquí? ¿De qué maneras,

como adventistas, estamos en peligro de hacer, en principio, lo mismo?

La expresión “el trigo, el vino y el aceite” también se usa en Deuteronomio

(Deuteronomio 7:12-14) para describir los alimentos producidos en Israel, de

los que la gente gozaba en abundancia, de acuerdo con las promesas de Dios

dadas por medio de Moisés. En el tiempo de Oseas, la gente era tan desagradecida

a Dios, estaba tan involucrada con el mundo que la rodeaba, que

estaba presentando estos dones, que originalmente le daba Dios, a sus dioses

falsos. ¡Qué advertencia debería ser esto para nosotros, de que los dones que

recibimos deberíamos usarlos en servicio a Dios, y no de maneras que nunca

tuvieron la intención de serlo! (Mateo 6:24.)

“¿Cómo considera Dios nuestra ingratitud y falta de aprecio de sus bendiciones?

Cuando vemos el menosprecio o mal uso de nuestros dones, nuestros

corazones y manos están cerrados contra él. Pero, los que recibieron los misericordiosos

dones de Dios día tras día, año tras año, aplican mal su generosidad,

y descuidan a las almas por las que Cristo dio su vida. Los medios que él

les ha prestado para sostener su causa y edificar su Reino se invierten en casas

y tierras, derrochados en orgullo e indulgencia propia, y el Dador es olvidado”

(Adventist Review & Sabbath Herald, 7 de diciembre de 1886).

Piensa en cuán fácil es tomar los dones que Dios nos dio y usarlos en forma

egoísta, o aun en forma idolátrica. ¿Cuáles son algunas formas prácticas de prevenir

este pecado en nuestras vidas?

Martes 2 de abril

UNA PROMESA DE RESTAURACIÓN

Lee Oseas 2. ¿Cuál es el mensaje básico de Dios a su pueblo aquí?

¿Cómo se revela en este capítulo el evangelio?

El mensaje de Oseas presenta la profunda verdad del perdurable amor de

Dios hacia un pueblo que no lo merece. Oseas 2 contiene un largo discurso

de Dios acerca de la apostasía de Israel, que se contrasta con el infalible amor

de Dios por su pueblo. Después del castigo, el esposo llevará a su mujer en un

viaje por el desierto, donde se volverán a casar.

Así, el capítulo termina con un cuadro de un tiempo futuro, más allá del

juicio, cuando Dios cortejará a Israel para que lo ame como antes (Oseas 2:12-15).

Los animales silvestres del campo ya no devorarán las vides y las higueras de

la esposa, sino que serán socios en el nuevo pacto (Oseas 2:18). Además,

todos los hijos recibirán nombres nuevos, revelando otra vez la disposición de

Dios de sanar y perdonar las transgresiones pasadas de su pueblo.

Dios ofrece gratuitamente perdonar nuestros pecados. ¿Cuánto le

cuesta el perdón a Dios? ¿Cuál fue el costo personal de esta lección para

Oseas? Oseas 3:1, 2.

Miércoles 3 de abril

EL CASO CONTRA ISRAEL

Oseas 4:1 al 3 presenta a Dios como el que acusa o promueve una disputa

legal (hebreo rîb) contra Israel. La nación escogida era culpable ante su Dios

porque no había vivido a la altura de los términos del Pacto. La verdad, la misericordia

y el conocimiento de Dios debían ser cualidades de la relación de

Israel con él. De acuerdo con Oseas 2:18 al 20, estos son dones que Dios otorga

a su pueblo al renovar el Pacto.

A causa del pecado, la vida de Israel no tenía estos dones de gracia. Los

crímenes enumerados por Oseas habían llevado a la Nación al borde de la

anarquía. Los líderes religiosos, los sacerdotes y los profetas por igual compartían

responsabilidades en el deterioro de la vida de Israel, y eran tenidos por

responsables de ello. Si no confrontaban los abusos y no condenaban los actos

de injusticia, Dios los condenaría a ellos mismos.

En el Antiguo Testamento, la adoración de ídolos es el pecado más serio

porque negaba el lugar de Dios, el Señor, en la vida de la Nación y de las personas.

A raíz del clima seco, las lluvias, en la tierra de Israel, eran asunto de

vida o muerte. Los israelitas llegaron a creer que sus bendiciones, tales como

la lluvia dadora de vida, provenían de Baal. Así, edificaron altares a dioses extranjeros

y comenzaron a mezclar la inmoralidad con la adoración.

Al mismo tiempo, la injusticia social era corriente en la tierra. Las clases

ricas de Israel explotaban a los campesinos para poder pagar el tributo a Asiria.

Muchos recurrían al fraude y las trampas (Oseas 12:7, 8). Por estas cosas,

el período anterior de paz y prosperidad condujo a un tiempo de turbulencia

política y social. El país estaba al borde del caos total.

“Los pobres hombres ricos, que profesan servir a Dios, son dignos de piedad.

Mientras profesan conocer a Dios, por sus obras lo niegan. ¡Cuán grande

es la oscuridad de tales personas! Profesan creer en la verdad, pero sus obras

no están de acuerdo con su profesión. El amor a las riquezas los hace egoístas,

exigentes y altaneros. La riqueza es poder; con frecuencia, el amor a ella deprava

y paraliza todo lo noble y toda semejanza a Dios que hay en el hombre”

(Testimonios para la iglesia, tomo 2, pp. 600, 601).

Lee Santiago 5:1 al 7. ¿De qué modo estas palabras se adecuan a la

verdad presente expresada en los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis

14:6 al 12? Cualquiera que sea nuestra situación económica,

¿cómo podemos protegernos de los peligros que el dinero presenta a

los seguidores de Cristo?

 Jueves 4 de abril

LLAMADO AL ARREPENTIMIENTO

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero,

y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3).

El nombre Oseas, en hebreo, significa “Dios salva”, y está relacionado con

los nombres Josué, Isaías, y aun Jesús. El profeta llama al pueblo a rechazar el

pecado y encontrar refugio en su Dios porque él es su Creador y Redentor. El

propósito de los juicios divinos era recordar a los pecadores que su vida y su

fortaleza vienen de aquel a quien deben regresar. De este modo, aun en medio de

todas las advertencias y las declaraciones de juicio, el libro de Oseas presenta

los temas tanto del arrepentimiento humano como del perdón divino.

El profeta suplica a la Nación, que estaba pereciendo en el pecado por

“falta de conocimiento” (Oseas 4:6), que siga conociendo a Dios plena y

completamente, y que viva en armonía con sus principios eternos. Era la falta

de conocimiento del pueblo, de conocimiento de Dios, lo que los llevó a rebelarse

y finalmente resultó en juicio.

En contraste, por medio de la fe y la obediencia, podían llegar a conocer a

Dios por sí mismos. Este conocimiento puede ser también estrecho e íntimo.

Precisamente por eso, una y otra vez, el matrimonio es un símbolo de la clase

de relación que Dios quiere tener con nosotros.

También por esto la vida cristiana consiste principalmente en una relación

con el Dios vivo. Por esto Dios llama a la gente a conocerlo y a seguir su voluntad

para sus vidas.

El problema del pecado produjo una terrible separación entre Dios y la

humanidad. Pero, por medio de la muerte de Jesús en la cruz, se preparó un

camino para que cada uno de nosotros pueda tener un caminar cercano a

Dios. En realidad, podemos conocerlo por nosotros mismos.

¿Cuál es la diferencia entre nuestro conocimiento acerca de Dios y

nuestro conocer a Dios? ¿De qué modo se refleja este conocimiento en

nuestra vida diaria? Si alguien te preguntara “¿Cómo puedo llegar a conocer

a Dios?”, ¿cómo le responderías? ¿Qué enseñan los siguientes pasajes

acerca de la importancia de “conocer a Dios”?

Éxodo 33:12, 13 _________________________________________________________

Jeremías 9:23, 24 _________________________________________________________

Daniel 11:32 _____________________________________________________________

1 Juan 2:4 _______________________________________________________________

Viernes 5 de abril 

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Al pasar el tiempo, Oseas llegó a darse

cuenta del hecho de que su suerte personal era un espejo de la aflicción divina,

que su tristeza era un eco de la tristeza de Dios. En este sufrimiento similar,

como un acto de simpatía con la aflicción divina, el profeta probablemente vio

el sentido del casamiento que había contraído por pedido divino. […]

“Solo al vivir en su propia vida lo que el divino Consorte de Israel experimentaba

pudo el profeta simpatizar con la situación divina. El casamiento fue una

lección, una ilustración, en vez de un símbolo o un sacramento” (A. Heschel,

The Prophets, p. 56).

“En un lenguaje simbólico Oseas presentó a las diez tribus el plan que Dios

tenía para volver a otorgar, a toda alma penitente que se uniese con su iglesia

en la Tierra, las bendiciones concedidas a Israel en los tiempos cuando este le

era leal en la Tierra Prometida. Refiriéndose a Israel como a quien deseaba

manifestar misericordia, el Señor declaró: ‘Empero he aquí, yo la induciré, y

la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. Y daréle sus viñas desde allí, y el

valle de Achor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de

su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto’ ” (Profetas y

reyes, p. 223).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Tendemos a pensar que la idolatría es arrodillarse ante estatuas. ¿De qué

maneras la idolatría puede ser algo mucho más sutil y engañoso que eso?

2. En la clase, exploren más esta idea de lo que significa conocer a Dios. Si

dices que “conoces a Dios”, ¿qué quieres decir con eso? ¿Cómo se adquiere

este conocimiento?

3. Algunos teólogos antiguos alegaban que Dios es impasible; es decir, él

no experimenta dolor o placer por las acciones de otros seres, tales como los

humanos. ¿Qué puede llevar a las personas a sostener esa posición? No obstante,

¿por qué la rechazamos nosotros?

4. Medita en el hecho de que nuestra redención es tan costosa. ¿Qué nos

dice eso acerca de nuestro valor para Dios?