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Tercer trimestre (julio-septiembre) de 2015

“Los exiliados como misioneros”

Lección 5: – Para el 1 de agosto de 2015

Sábado 25 de julio

Lee Para el Estudio de esta Semana: Daniel 1-12; Isaías 39:5-7; Daniel 2:44; Mateo 24:14, 15; Génesis 41.

Para Memorizar: “Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido” (Dan. 7:14).

Como pueblo de la profecía, los adventistas del séptimo día creen en la pronta venida de Jesucristo. Su venida acabará con este mundo como lo conocemos e iniciará el Reino de Dios, descrito en el libro de Daniel: “el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán” (Dan. 7:27). Este reino es la culminación de nuestra fe; es lo que Hebreos llama “una patria… mejor”, la que el pueblo de Dios siempre confió que vendría, y cuyo “arquitecto y constructor es Dios” (Heb. 11:14-16, 10).

Pero, el libro de Daniel también es un manual para la actividad misionera. De él obtenemos lecciones sobre cómo Dios utilizó a personas para que testificaran a quienes estaban en la ignorancia espiritual y teológica. Por su fidelidad, diligencia y fe invariable, estos creyentes revelaron al Dios viviente a quienes solo conocían falsos dioses, y les dieron a esos paganos la oportunidad de un lugar en ese Reino.

 

Domingo 26 de julio:

El exilio

Lee Isaías 39:5 al 7, y Daniel 1:1 y 2. ¿De qué manera están relacionados estos dos pasajes?

Daniel, cuyo nombre significa “Dios es mi juez”, fue obligado a marchar de una Jerusalén derrotada a la capital de Babilonia. El libro de Daniel ofrece vislumbres de su vida en la corte de Babilonia y de Persia. Después de tres años de “educación” en Babilonia, Daniel fue empleado como un siervo civil y consejero real. Por medio del poder de Dios, se elevó por sobre la condición normal de cautivo hasta llegar a ser un misionero a dos súper poderes, ubicado en un puesto muy alto.

El libro de Daniel es más que un tesoro de literatura profética. El lector encuentra algunos de los desafíos que afrontaban los hebreos que vivían en una cultura extraña que no les proporcionaba ningún apoyo aparente en su lealtad al Dios de Israel y, a veces, les era francamente hostil. También pinta un hermoso cuadro de hombres que aprendieron a vivir su compromiso con la verdad en la ausencia de un templo, un sacerdocio y sacrificios.

Lee Daniel 1:8 al 13; 5:12; 6:4; 9:3 al 19. ¿Qué nos dicen estos pasajes acerca del carácter de Daniel que lo hizo el gran misionero que fue?

“Cada institución que lleva el nombre de Adventista del Séptimo Día debe ser para el mundo lo que fueron José en Egipto, y Daniel y sus compañeros en Babilonia. Bajo la providencia de Dios, estos hombres fueron tomados cautivos para que llevaran el conocimiento del verdadero Dios a las naciones paganas. Eran los representantes de Dios en el mundo. No debían transigir con las naciones idólatras con las cuales se relacionaban, sino que debían mantenerse leales a la fe que profesaban, llevando con especial orgullo el nombre de los adoradores del Dios que creó los cielos y la tierra” (TI 8:165).

Piensa en cuán fácil habría sido para Daniel haber transigido, especialmente dadas sus circunstancias. ¿Qué nos enseña este ejemplo acerca de cuán a menudo son débiles nuestras excusas para transigir?

 

Lunes 27 de julio:

Testigos (Daniel 2-5)

En Daniel 2, Daniel tuvo una oportunidad, generada por la necesidad, de testificar del poder del verdadero Dios, en oposición con los dioses falsos de Babilonia. Después de cantar un himno de alabanza con sus compatriotas judíos y de agradecer a Dios por responder a sus oraciones (Dan. 2:20-23), él interpretó el sueño del rey, y testificó de la grandeza y el dominio de Dios por sobre todos los reinos de la tierra.

¿Qué dijo el rey que muestra que él aprendió algo acerca del verdadero Dios? Ver Dan. 2:47.

En Daniel 2, vemos que a Daniel no le quedó salida: o le daba al rey lo que él quería, o afrontaba la muerte. En contraste, en el capítulo 3, sus tres amigos podían haber evitado el horno de fuego si sencillamente obedecían la orden del rey. En cambio, por ser testigos fieles, pudieron dar testimonio del poder del Dios verdadero.

“¿Cómo sabía el rey Nabucodonosor que la forma del cuarto ser era como un ‘hijo de los dioses’? Él había oído acerca del Hijo de Dios de los cautivos hebreos que había en su reino. Le habían llevado el conocimiento del Dios vivo que gobierna todas las cosas” (R&H, 3 de mayo de 1892).

En Daniel 4, ¿qué confesión hizo Nabucodonosor, otra vez, con respecto al Dios verdadero, todo gracias al testimonio de Daniel? Ver Dan. 4:37.

En Daniel 5, tenemos la última aparición del profeta en la corte de Babilonia, donde se lo llamó a explicar la escritura extraordinaria sobre la pared del palacio de Belsasar, la cual predecía la caída del Imperio Babilónico en manos de los medos y persas. Aunque sin duda Belsasar quedó impresionado por lo que Daniel había hecho, era demasiado tarde: la suerte del rey estaba casi sellada. Lo triste es que, de acuerdo con la Biblia (ver Dan. 5:17-23), Belsasar había tenido la oportunidad de conocer la verdad y ser humillado por ella. Como sabemos, él no aprovechó esas oportunidades.

Cuán importante es que consideremos nuestras propias vidas y nos preguntemos: ¿Qué clase de testimonio representa mi vida al mundo? ¿Qué te dice tu respuesta?

 

Martes 28 de julio:

Daniel en Persia

“Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha podido librar de los leones?” (Dan. 6:20). El rey llamó a Daniel “siervo del Dios viviente”. ¿Qué implican estas palabras?

En Daniel 6, con el cambio de imperio y de rey, Daniel no solo mantuvo su cargo, sino también fue promovido y llegó a ser uno de los tres presidentes a quienes rendían cuenta los 120 sátrapas. El rey Darío, incluso, consideró nombrarlo como visir sobre todo su reino, lo que despertó la antipatía de los otros presidentes y los sátrapas. Ellos indujeron al rey a proclamar por todo el imperio un decreto que, en realidad, estaba dirigido solo contra Daniel.

Este fue arrojado al foso de los leones, pero Dios intervino dramáticamente en una situación que aun el rey, que simpatizaba con Daniel, no podía revertir. La liberación de Daniel agradó tanto al rey que emitió otro decreto para todo el imperio, exaltando al Dios de Daniel.

“Más tarde el rey Darío firmó este decreto: ‘A todos los pueblos, naciones y lenguas de este mundo: ¡Paz y prosperidad para todos! He decretado que en todo lugar de mi reino la gente adore y honre al Dios de Daniel. Porque él es el Dios vivo, y permanece para siempre. Su reino jamás será destruido, y su dominio jamás tendrá fin. Él rescata y salva; hace prodigios en el cielo y maravillas en la tierra. ¡Ha salvado a Daniel de las garras de los leones!’ ” (Dan. 6:25-27, NVI).

Lee Daniel 6. ¿Qué hay en el capítulo que indica que Daniel ya había sino un gran testigo para el rey? Además, ¿qué hay en el decreto del rey que señala que él sabía más acerca del Dios de Daniel de lo que podría haber aprendido meramente por su rescate dramático? ¿Qué muestra esto acerca del testimonio dado por Daniel?

 

Miércoles 29 de julio:

Daniel y el eterno reino de Dios

Daniel no era meramente un intérprete de los sueños de otras personas, por importante que eso sea en este contexto. En los capítulos del 7 al 12, leemos que el profeta tuvo sus propias visiones, que revelaron el futuro de los grandes súper poderes del mundo. Las visiones de Daniel enfatizan particularmente que, a pesar de los planes y maquinaciones de los gobernantes terrenales, Dios retiene el control final de las naciones. A lo último, él y su Reino final triunfarán, y ese triunfo será completo (ver Dan. 2:44).

Lee Daniel 7:13 y 14. ¿Qué se describe en estos textos, y cómo se relaciona con la idea de que los cristianos lleven el evangelio al mundo?

El tema central de estos versículos, cualesquiera que sean los otros temas de los que hablan, es el establecimiento del eterno Reino de Dios, que viene después del retorno de Jesús. Y ¿qué factor dijo Jesús que era importante con respecto a su regreso?

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes” (Mat. 24:14-16).

Las profecías de Jesús acerca del fin del mundo en Mateo 24 están vinculadas con las profecías de Daniel. La “abominación desoladora” predicha por Daniel (Dan. 11:31; 12:11) fue más explicada y aplicada por Jesús en sus propios días y aun después. El punto es que Jesús vinculó estrechamente el libro de Daniel con el tiempo del fin y, por supuesto, esto no sorprende pues, en muchos lugares, Daniel señala realmente hacia el tiempo del fin (Dan. 8:17, 19; 11:35; 12:4, 13). Y, de acuerdo con Jesús, el fin no viene antes de que sea “predicado este evangelio del reino en todo el mundo” (Mat. 24:14).

El evangelio ha de ser predicado “en todo el mundo”, y solo entonces volverá Jesús.

Nosotros somos los llamados a predicarlo. Algunos, entonces, alegan que Jesús no puede retornar hasta que hagamos nuestra tarea. ¿De qué forma hemos de entender nuestra función en el tiempo del retorno de Jesús? Lleva tu respuesta a la clase el sábado.

 

Jueves 30 de julio:

Más exiliados como misioneros

Daniel fue un israelita que no salió de Israel voluntariamente, igual que José y Moisés en Egipto, Nehemías en Babilonia y Ester en Persia. Sus vidas revelan que es posible mantenerse fieles a Dios en circunstancias culturalmente y espiritualmente desfavorables. Con la dirección de Dios, hasta les fue posible llegar a cargos administrativos destacados en esos ambientes extraños. Cada uno vivió una vida rica y creativa, manejando hábilmente complejas dinámicas religiosas, sociales, políticas y económicas muy diferentes que las de su cultura doméstica. No solo fueron leales miembros de las comunidades hebreas exiliadas, sino también lo fueron en su calidad de misioneros eficaces para el Dios de Israel.

Su testificación en el exilio incluyó presencia pasiva, pero también proclamación activa.

Ester Daniel
1. No se identificó como hebrea.
2. Mantuvo en secreto su religión
3. Dios protegió a ella y a su familia
4. Testificó en lugares elevados para salvar su vida junto con la de su pueblo.
5. Ayudó a establecer la libertad religiosa y el derecho a la defensa propia de una minoría religiosa.
1. Fue identificado como hebreo.
2. Dio a conocer sus convicciones religiosas.
3. Dios protegió a él y a sus amigos.
4. Testificó en lugares elevados para salvar su vida junto con la de otras personas.
5. Indirectamente, influyó para que el rey Ciro permitiera que los hebreos exiliados reconstruyeran el templo de Jerusalén.

Lee todo el capítulo 41 de Génesis. ¿De qué modo José pudo testificar a los egipcios? ¿En qué sentido su historia es paralela a la de Daniel y sus amigos en Babilonia?

¿En cuáles de las situaciones en que te encuentras puedes testificar de tu fe? ¿Estás dando un testimonio pasivo, uno activo o ambos? ¿Qué cosas puedes decir o hacer que producirían una impresión más fuerte en otros acerca de la bondad y el amor de nuestro Dios?

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Viernes 31 de julio

Para Estudiar y Meditar:

“Multitudes serán llamadas a un ministerio más amplio. El mundo entero se abre al Evangelio… De toda región del mundo, llega el clamor de corazones, heridos por el pecado, que ansían conocer al Dios de amor… A los que hemos recibido este conocimiento, junto con nuestros hijos a quienes podemos impartirlo, nos toca responder a ese clamor. A toda casa y toda escuela, a todo padre, maestro y niño sobre los cuales ha brillado la luz del evangelio, se hace en esta crisis la pregunta hecha a Ester en aquella crisis decisiva de la historia de Israel: ‘¿Quién sabe si para esta hora te han hecho llegar al reino?’ ” (HAd 440, 441).

Preguntas para Dialogar:

  1. Analiza las profecías en el libro de Daniel, especialmente las de los capítulos 2, 7 y 8. ¿De qué maneras son un testimonio poderoso, no solo de la confiabilidad profética de la Biblia, sino también del conocimiento previo que Dios tiene del futuro? Por ejemplo, nota cómo, entre Daniel 2, 7 y 8, tres de los cuatro reinos principales se identifican por nombre. ¿Cómo debe ayudarnos esto a confiar en la Palabra de Dios y en sus promesas para nosotros?
  2. En los informes del libro de Daniel y en algunas otras historias (tales como la de José), hay varios milagros que, por supuesto, ayudaron grandemente a darles credibilidad a sus testimonios frente a los paganos que los rodeaban. Al mismo tiempo, ¿qué aspectos de su carácter dieron aún más credibilidad a su testimonio? Es decir, ¿de qué modo el carácter y la fidelidad, más que las señales y los milagros, pueden ser un testimonio para otros de la realidad de Dios y de lo que él puede hacer en nuestras vidas?
  3. Como vimos en la sección del miércoles, Mateo 24:14 dice que el evangelio necesita llegar a los confines de la tierra, y que entonces vendrá el fin. ¿Significa esto que Jesús no volverá hasta que hagamos la obra que nos ha llamado a hacer? Analiza esta idea.
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