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Maestros

Edición para maestros. Tercer trimestre (julio-septiembre) de 2014

“Muerte y Resurreccion”

Lección 12:  Para el 20 de Septiembre de 2014

 

El sábado enseñaré…

Texto Clave: Juan 11:25.

Enseña a tu clase a:

Saber reconocer la certeza de la resurrección de Cristo, que hace posible nuestra resurrección.

Sentir la experiencia del poder de la resurrección, que da energía a los
creyentes en la vida presente y en la futura.

Hacer: Vivir la vida con plenitud, basados en el poder de la resurrección disponible para todos los creyentes.

 

Bosquejo de la Lección

  1. Saber: La resurrección de Cristo es un ancla para la fe de los creyentes.
    1. ¿Qué sucedería si la iglesia perdiese la doctrina central del cristianismo, la certeza de la resurrección de Cristo?
    2. ¿Qué otras doctrinas se convertirían en inútiles si no hubiera resurrección?
    3. ¿Por qué la doctrina del alma inmortal rebaja a Jesús, dado que él es la Resurrección y la Vida?
  2. Sentir: La doctrina de la resurrección de Cristo da poder espiritual ahora y en el futuro.
    1. ¿Qué alivio deberíamos experimentar ahora que la muerte fue vencida y ya no tiene poder sobre nosotros?
    2. ¿Cómo podría compararse la constitución emocional de los que viven la esperanza de la eternidad con los que no la tienen?
    3. ¿Qué sensaciones acompañan al cristiano al saber que se reunirá con los amados que los precedieron en la muerte?
  3. Hacer: La resurrección venció la muerte, y nos liberó del poder de Satanás.
    1. ¿De qué forma la resurrección afecta la manera en que enfocamos la tentación?
    2. ¿De qué modo la resurrección da poder al testimonio de los creyentes?

 

 

Resumen
Sin la resurrección, nuestra religión sería sencillamente otra opción religiosa en vez de ser el camino único a la vida eterna.

 

CICLO DE APRENDIZAJE

Texto destacado: Juan 11:25.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: La doctrina de la resurrección les da vida a los creyentes y los arraiga en cada faceta de la creencia cristiana.

PASO 1: ¡Motiva!

Solo para los maestros: Se dice que un entrenador deportivo declaró: “Ganar no es lo más importante. Es lo único”. La mala aplicación de esta cita a algo tan trivial y efímero como ganar un juego es lamentable. Considera reescribirlo en términos de la vida eterna: “La resurrección no es lo más importante. Es lo único”. Este fenómeno merece ese énfasis.

El cristianismo no es otra opción; es singular porque se apoya en la resurrección de Cristo. Buda, Abraham, Mahoma y Confucio permanecen en sus tumbas. Solo el cristianismo tiene un Fundador viviente. Si su resurrección fuera una suposición religiosa, separada de la realidad, el cristianismo no podría sobrevivir mucho tiempo.

Pablo comprendió esta verdad, tal como lo muestra en sus cartas. Al combatir la herejía en Corinto, escribió: “Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres” (1 Cor. 15:14-19).

Actividad inicial: Repasa himnos acerca de la resurrección y la ascensión.

¿Qué agitaba la imaginación de quienes escribieron la letra de ellos? ¿Qué metáforas incluyeron para transmitir sus pensamientos? Pide a los miembros de la clase que compartan los versículos que, para ellos, son más significativos e intensos. Inicia la clase con uno de esos himnos.

Considera: ¿De qué modo estas alabanzas fortalecen nuestra esperanza en la resurrección?

 

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: Solo una religión tiene el poder de transportar a la humanidad más allá del planeta Tierra. Una sola religión puede emocionar a la gente. Otras religiones promueven objetivos grandiosos, pero no tienen el poder de llevar a la gente hasta allí. Solo el cristianismo puede proveer el poder viviente para una transformación espiritual mediante el Cristo resucitado. ¿Cómo pueden los miembros de la clase convencerse acerca de lo singular que es tener fe en la resurrección?

Comentario de la Biblia

l. ¿Destino de esperanza o destino de desesperación?

(Repasa, con tu clase, Luc. 8:54, 55; Juan 5:28, 29.)

El apóstol Juan registra la instrucción de Cristo sobre la resurrección en Juan 5. En otra parte (Apoc. 20), Juan clarifica estas declaraciones, indicando que la primera resurrección involucra solo a los justos y precede a la segunda resurrección por “mil años”. Las dos resurrecciones expresan el juicio divino: “apartar las ovejas de los cabritos”. La primera resurrección incluye únicamente a los que fueron juzgados favorablemente. El segundo juicio incluye solo a los declarados culpables. Estos grupos son mutuamente excluyentes.

Al aparecer, la creencia en cualquier resurrección fue desafiada temprano en la historia de la iglesia. La correspondencia de Pablo con los Corintios (especialmente 1 Cor. 15) se explaya en la resurrección, refutando la enseñanza que negaba la resurrección corporal de un cadáver como si fuera resultado de la imaginación. Irónicamente, seis años antes (c. 51 d.C.), Pablo había escrito a los tesalonicenses desde Corinto sobre la resurrección de los justos, para contrarrestar una falsa enseñanza que había allí.

Lamentablemente para Pablo, tales enseñanzas falsas no eran eventos aislados. Circulaba otro error teológico acerca de la resurrección, fomentado por “Himeneo y Fileto, que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó” (2 Tim. 2:17, 18). Tal vez más pernicioso fue el docetismo, que surgió durante el siglo II, favorecido especialmente por los gnósticos y, más tarde (s. IV), por los maniqueos. Creyendo que la materia es inherentemente mala, su cristología rechazaba la encarnación porque, desde su punto de vista, la carne comprometía la pureza de Cristo. Cristo aparecía como humano, pero la apariencia era meramente la de un fantasma. En su opinión, Cristo no poseía cuerpo, y no era posible una resurrección. La cristología auténticamente encarnacional, sin embargo, postula que Cristo era completamente humano y completamente divino. Jesús, habiendo sufrido una muerte corporal real, podía realmente experimentar una resurrección corporal.

Los revisionistas cristológicos modernos han producido teologías que recuerdan al antiguo docetismo. Sus esfuerzos son separar al “Cristo histórico” (es decir, la persona tangible) del “Jesús mitológico de la fe religiosa” (es decir, el objeto adorado por los creyentes). Es como un paralelo extraño con las interpretaciones más antiguas de la resurrección de Cristo. Estas interpretaciones sugerían que, si Cristo había resucitado corporalmente, no era importante. Lo que importaba es que “Cristo se levantara dentro de vuestros corazones” (sentimientos subjetivos), y no “Cristo levantándose de la tumba” (realidad objetiva). La Palabra de Dios no es silenciosa sino radiantemente clara: la resurrección de Cristo es real, y constituye el único poder que llevará a la humanidad con éxito al Hogar.

Considera: ¿Cómo podrían los creyentes asegurarse de tener parte en la primera resurrección, y no en la segunda?

II. Rompe la prisión

(Repasa, con tu clase, Juan 11:38-44.)

La expresión traducida como “infierno”, con mayor frecuencia en el Nuevo Testamento, es hádes. Esa ubicación universal para los muertos no sugería ni recompensa ni castigo. Allí no existía ningún movimiento ni pensamiento consciente. Por eso Jesús comparó su situación como un “sueño”. Este reposo, sin embargo, es temporario porque, finalmente, todos oirán su voz y resucitarán en una de las dos resurrecciones. La cárcel de la muerte será vaciada. Todo depende de la resurrección personal de Cristo, pero tres resurrecciones, registradas durante su ministerio terrenal, presagiaron su triunfo final: 1) la hija de Jairo, 2) el hijo de la viuda de Naín y 3) Lázaro. La resurrección de Lázaro fue ciertamente la más dramática porque su cadáver había estado en la tumba por cuatro días. Siguiendo a la resurrección de Jesús, varias personas muertas fueron igualmente restauradas (Mat. 27:51-53). Estos “primeros liberados” prefiguraron la destrucción de la cárcel cuando Cristo regrese para destruir los candados de la mazmorra de Satanás.

Considera: Imagínate la escena de la resurrección cuando Cristo regrese.

PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: La resurrección no solo constituye el fundamento de la bendita vida eterna; provee ahora la transformación espiritual. Pablo razonaba: “Así como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva” (Rom. 6:4). Asesinos, prostitutas, terroristas, estafadores, ladrones y otros pecadores reciben la promesa de un futuro celestial y una restauración espiritual contemporánea. La conversión incluye la justificación y la santificación. La muerte de Cristo, su sepultura y su resurrección sostienen ambas. ¿De qué manera los creyentes pueden asegurarse de no olvidar este segundo énfasis?

Preguntas:

  1. El poder espiritual provisto por medio de la resurrección de Cristo ¿de qué forma podría aplicarse a las batallas diarias que libramos con las tentaciones de Satanás, a los sentimientos de depresión y a las ansiedades con respecto al futuro?
  2. ¿Cómo podría la resurrección ayudarnos a preparar a los creyentes para la pérdida de sus seres queridos?
  3. ¿De qué modo una comprensión adecuada de la resurrección de Cristo puede proteger a los creyentes contra las tendencias espiritistas o modernistas de espiritualizar el evento de la resurrección?
  4. ¿En qué sentido una comprensión adecuada de la resurrección impide que los creyentes caigan presa de la perniciosa doctrina de un infierno que arde eternamente?
  5. ¿De qué manera los creyentes pueden compartir su esperanza arraigada en la resurrección con los que están presos en la desesperanza?
  6. ¿Cómo pueden los creyentes pasar esta antorcha de esperanza a las generaciones futuras?

 

PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: Las producciones dramáticas bien escritas plantean la culminación durante la escena final. El drama apocalíptico de Cristo se conforma a este modelo. Acompañado de legiones de ángeles, Cristo lanza un sonido de trompeta incomparable. Los terremotos sacuden la Tierra, mientras los truenos despiertan a los redimidos dormidos. Las tumbas se abren con energía volcánica, mientras sus anteriores ocupantes son impulsados hacia el cielo, a los brazos de Cristo, que los está esperando. El regocijo aumenta cuando los amados se reúnen. Lágrimas de felicidad caen mientras las voces se unen en alabanzas. Con un significado nuevo, los redimidos claman: “iHecho es!”

Actividad: Distribuye papeles a los miembros de la clase, e invítalos a redactar cartas que describan lo que esperan hacer después de reunirse con sus amados. Estas cartas deberían servir para expresar en forma creativa y concreta la fe en la resurrección de los justos, en anticipación de su gozo futuro. (Si no deseas hacerlos escribir, puedes invitarlos a contar en voz alta lo que desean hacer luego de reunirse con sus seres queridos.)