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Maestros

Edición para maestros. Tercer trimestre (Octubre-Diciembre) de 2014

“Ser y hacer”

Lección 4: Para el 25 de octubre de 2014

 

 

El sábado enseñaré…

Texto Clave: Santiago 1:25.

 

Enseña a tu clase a:

Saber 1) reconocer que la raíz de la tentación procede de los deseos y lujuria propios; 2) discernir que los caminos de Dios son mejores que los caminos naturales propios; 3) admitir que, por sí mismos, es imposible resistir la tentación, pero con Dios, todo es posible.

Sentir el poder para vencer la tentación que Dios pone a su disposición por medio de su Espíritu Santo y su Palabra, la Biblia.

Hacer: Elegir abandonar el “viejo hombre de pecado” y llegar a ser una persona nueva en Cristo.

 

Bosquejo de la Lección

  1. Saber: Reconocer el verdadero problema
    1. ¿Te sientes tentado por cosas que no tienen un verdadero atractivo para ti? ¿Por qué sí, o por qué no?
    2. ¿Cómo puedes estar seguro de que es mejor seguir el camino revelado por Dios que tus propios deseos naturales?
  2. Sentir: Responder al control del pecado
    1. ¿Te resulta más fácil caer en la tentación cuando estás solo, o cuando estás con otra persona? ¿Por qué?
    2. Describe tus sentimientos después que pudiste, con la ayuda de Dios, resistir la tentación que en el pasado te entrampó.
  3. Hacer: Desechar el viejo, ponerse el nuevo
    1. ¿Conoces a alguien que experimentó un cambio positivo en su vida espiritual? ¿Cómo puedes notar que ocurrió un cambio? ¿Qué es diferente ahora?
    2. ¿Cómo podemos “echar fuera” nuestros caminos antiguos y llegar a ser hombres y mujeres nuevos en Cristo? ¿Cómo podemos asegurarnos que los cambios en la vida sean duraderos?

 

Resumen

Los que son salvos por la gracia serán hacedores de la Palabra de Dios porque han puesto su fe completamente en él. La raíz de la tentación se encuentra en nuestros propios deseos y lujuria, pero la Palabra de Dios es un arma efectiva contra el pecado. Satanás intenta hacer que el pecado sea atractivo, pero cuando estamos completamente entregados a Dios aceptaremos que sus caminos son los mejores, y llegaremos a ser personas nuevas en él.

 

CICLO DE APRENDIZAJE

Texto destacado: Santiago 1:25.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Los que son salvos por la gracia serán hacedores de la Palabra de Dios, porque han puesto su fe plenamente en Cristo.

 

PASO 1: ¡Motiva!

Solo para los maestros: Esta semana exploraremos cómo los caminos de Dios siempre son los mejores, y cómo el ser un “hacedor”·de la Palabra de Dios trae muchas bendiciones. Puntos importantes para enfatizar: 1) reconocer que la tentación proviene de nuestros deseos y lujuria, y 2) admitir que es imposible para nosotros solos, resistir la tentación, pero con Dios todas las cosas son posibles.

Actividad/análisis inicial: El domingo 22 de julio de 2012 fue un día especial, y Alicia Trott estaba preparada. Durante meses y años, la profesora de enfermería de 28 años de edad en la Universidad del Sur de Maine, EEUU, se había preparado para el famoso evento atlético Ironman Lake Placid.

Durante la dura carrera, los atletas de todos los Estados Unidos ponían a prueba su velocidad y su perseverancia, al nadar casi 4 km (2.4 mi) en las heladas aguas del Lago Mirror, a lo que seguía una exigente carrera de 180 km (112 mi) en bicicleta cruzando las cumbres altas de los montes Adirondack, y terminando con una corrida de 42 km (26,2 mi) por entre montañas y alrededor del lago.

Poco antes de las siete de la mañana, Alicia entró al Lago Mirror. Junto con todos los demás participantes, y esperaba clasificarse para uno de los codiciados 50 puestos para el Campeonato Mundial Ironman en Kona, Hawaii.

“¡Hagan de este el mejor día de su vida!” gritó el anunciador. Se disparó el tiro inicial, y más de tres mil atletas revolvieron las aguas del Lago Mirror.

Once horas, cuarenta y siete minutos y veintiocho segundos más tarde, Alicia cruzó la línea de llegada. Ocupó el tercer lugar en la categoría de su edad, ¡quedó clasificada para el campeonato mundial en Kona!

Familiares y amigos rodearon a Alicia, extasiados por su victoria y clasificación para el torneo mundial. “¿Cuándo se corre la Ironman en Kona?” preguntó alguien.

−El 13 de octubre− fue la respuesta.

¿El 13 de octubre? El corazón de Alicia pasó por alto un latido. El 13 de octubre era sábado. Aunque ella no dijo nada, Alicia sabía lo que haría. No iría a Kona.

Considera: Siendo que somos salvados por gracia, ¿era un problema que Alicia participara en la prueba Ironman en sábado? ¿Por qué sí, o por qué no? ¿Cuál es la relación, en esta situación, de la fe y la gracia con ser un “hacedor” de la Palabra?

 

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: Parece que Ezequiel era un orador conocido por su elocuencia. La gente de todas partes iba a escucharlo. Pero había un problema, no con el mensajero (que era fiel en advertir al pueblo del desastre inminente si no cambiaban sus caminos) [Eze. 33:1-11], sino con la gente. Dios se lo describió a Ezequiel de este modo: “Y he aquí que tú eres a ellos como cantor de amores, hermoso de voz y que canta bien; y oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra” (Eze. 33:32). A pesar de las advertencias del profeta, Jerusalén cayó (vers. 21). La gente oyó la advertencia, pero no actuó en base a ella. Su experiencia subraya la importancia no solo de oír la palabra de Dios sino realmente de hacerla. Jesús también advirtió contra oír y no hacer (Mat. 7:21-27; Luc. 8:21: Juan 13:17), como también hace el resto del Nuevo Testamento (ver 1 Juan 3:18).

Comentario de la Biblia

I. Ver y hacer
(Repasa, con tu clase, Sant. 1:22.)

Santiago 1:21 describe cómo la Palabra de Dios, implantada en nuestros corazones, es capaz de salvarnos No nos salvamos a nosotros mismos; es la obra de Dios en nosotros por medio de su palabra creadora. Pablo está de acuerdo (Rom. 10:17; 2 Cor. 4:6). De hecho, el contraste en Santiago 1:22 entre escuchar y hacer, también lo presenta Pablo en Romanos 2:13: “Porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados”. La justificación se da gratuitamente, basada en la fe (Rom. 3:26; 5:1), pero es ratificada en el juicio investigador, y la recompensa de la vida eterna y la inmortalidad se otorgan basadas en las obras de nuestra fe (Mat. 16:27; 1 Ped. 1:17; Apoc. 20:12; 22:12).

Por eso, la Palabra “puede” salvarnos mientras le permitamos hacer su obra en nuestros corazones y vidas. Como Santiago lo deja claro en el capítulo 2, la fe, en el sentido de solo creer, es inútil para salvarnos. Debe ser una fe activa, manifestada por buenas obras. Esta manifestación de la fe por obras es esencial no para salvarnos sino para revelar que la obra de salvación de Dios es efectiva en nosotros. Nos transforma en “seguros para salvar” en el sentido de que nuestra glorificación final será cuando venga Jesús. “No es posible que vayamos al garete y lleguemos al cielo. […] Los que rehúsan cooperar con Dios en la tierra, no cooperarían con él en el cielo. No sería seguro llevarlos al cielo” (PVGM 223).

Considera: La salvación es la obra de Dios desde el principio al fin, cuando le permitimos manejar nuestras vidas. ¿En qué sentido el desarrollo del carácter es la obra de él y también la nuestra?

II. La ley de libertad

(Repasa, con tu clase, Sant. 1:23-25.)

Algunas veces se nos ha caracterizado, como adventistas del séptimo día, como legalistas, esclavizados por la ley. En estos días, algunos adventistas del séptimo día van al extremo opuesto, y parecen tener miedo de mencionar la ley por temor a ser mal comprendidos. Después de todo, ¿puede la ley de Dios tener algo que ver con la libertad?

Siendo que “todos pecaron” (Rom. 3:23), la ley nos identifica como transgresores y nos condena a muerte (vers. 19; Sant. 2:9). Si no lo hiciera, no cumpliría su función. Somos como prisioneros en la fila de la muerte mientras la ley nos vigila, por lo menos de acuerdo con Pablo (Gál. 3:23). Entonces, ¿cómo llama Santiago a la ley, una “ley de la libertad” (Sant. 2:12)? Porque la ley nos muestra nuestra necesidad de un Salvador. Entonces, después que llegamos a la fe en Cristo, somos justificados y ya no estamos bajo la condenación de la ley (Gál. 3:24). Solo somos prisioneros mientras continuemos en pecado. Pero Jesús nos libera del temor de la condenación y de “la ley del pecado y de la muerte” (Rom. 8:1, 2; Heb. 2:14, 15).

Preguntas para analizar:

  1. ¿Cuál parece ser el mayor peligro en tu iglesia: el legalismo, o una actitud negligente hacia la obediencia? ¿Por qué es tan difícil mantener un equilibrio adecuado?
  2. Se ha dicho que algunas personas tienen una mente tan celestial que no son buenas para nada en la tierra. ¿Es posible, aun para los cristianos, tener una mente tan terrenal que Dios no pueda usarnos?
  3. Una fe activa incluye trabajar para la salvación de otros, dar ofrendas generosas, hacer servicio comunitario, y otros actos de generosidad amante, basados en lo que hemos recibido de Cristo. A la luz de esto, analiza con la clase cuan involucrada está tu iglesia en las necesidades de tu comunidad. ¿Qué otras cosas podrían hacer en favor de la comunidad ahora y para la eternidad?

 

PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: ¿Cómo podemos llegar a ser el pueblo que Dios anhela que seamos: no solo oidores, sino hacedores de su Palabra? ¿De qué modo, poner nuestra fe plenamente en Jesús, nos capacita para hacer lo que él nos pide que hagamos? La respuesta involucra morir al yo y llegar a ser criaturas nuevas en Cristo, nacer de nuevo. En esta sección importante de aplicación, conduce a tu clase a comprender este concepto vital.

Lección objetiva:

En Romanos 6:6, Pablo declara: “·Nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado”.
El día de Año Nuevo en Nicaragua, la gente celebra una tradición que ilustra muy bien ese punto de Pablo. Unos pocos días antes de la víspera de Año Nuevo, aparecen muñecos de “hombres viejos” por las casas y los negocios, esperando la gran noche. Estos muñecos representan el año viejo. Tienen pantalones y camisas rellenos de paja, papel y otros materiales inflamables. Escondidos en su interior, hay docenas de cohetes y otros elementos pirotécnicos. Al acercarse la medianoche, estos “viejos” iluminan el cielo de Nicaragua mientras estallan, celebrando el Año Nuevo.

Pregunta para reflexionar:

¿Qué representa el “hombre viejo” en Romanos 6:6, y cómo está “crucificado con Cristo”? ¿Qué vislumbres del pensamiento de Pablo da esta lección objetiva? ¿Cómo podemos llegar a ser libres de servir al pecado?

 

PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: La siguiente actividad tiene por objeto ayudar a reiterar el concepto importante de esta lección: entregar nuestro yo antiguo y pecaminoso a Dios, para que él nos capacite para ser no solo oidores sino hacedores de su Palabra.

Actividad: Haz una lista mental (o por escrito) de los pecados con los cuales luchas y te gustaría eliminar de tu vida. Luego (si hiciste la lista en papel), corta lo anotado en tiras, y lee cada uno en voz alta, pidiendo a Dios que elimine esos pecados dominantes de tu vida. (Una alternativa, si no tienes una lista en papel, confiesen cada pecado ante Dios.) Dile a Dios que quieres ser no solo un oidor sino también un hacedor de su Palabra. Rompe el papel en trocitos y arrójalos al canasto de los papeles.