Maestros

Edición para maestros. Tercer trimestre (julio-septiembre) de 2016

“Jesús ganaba su confianza”

Lección 10: Para el 3 de septiembre de 2016

 

El sábado enseñaré…

Texto Clave: Daniel 6:1-3.

 

Enseña a tu clase a:

Saber la importancia de ganar la confianza de las personas antes de invitarlas a seguir a Jesús.

Sentir gozo en el servicio: una actitud que ayuda a ganar la confianza de aquellos a quienes sirven.

Hacer: Encontrar nuevas maneras de mezclarse con la gente, mostrar simpatía, interesarse por sus necesidades y ganar su confianza.

 

 Bosquejo de la Lección

  1. Saber: Edificar confianza
    1. La confianza se puede edificar para el bien o para el mal. ¿Qué ejemplos puedes dar de personajes bíblicos que ganaron la confianza del pueblo de una manera correcta? ¿Y de una manera incorrecta?
    2. ¿Es posible ganar la confianza de la gente solo mediante nuestras acciones? ¿Qué ocurre con solo las palabras? Da razones para tus respuestas.
  2. Sentir: Confianza mediante el amor
    1. ¿Qué función tiene el mostrar simpatía a la gente para crear confianza?
    2. Si la gente siente que les estamos ayudando por obligación, nunca ganaremos su confianza. ¿Qué razones da Mateo por la compasión de Jesús hacia las multitudes (Mat. 9:36)? ¿Por qué debemos hoy tener compasión?
  3. Hacer: Acciones ganadoras
    1. ¿Qué características debemos mostrar en nuestro lugar de trabajo, vecindario, o escuela para ganar la confianza de la gente? ¿Qué acciones o actitudes destruirán la confianza?
    2. ¿Puedes “atreverte a ser como Daniel” y seguir su ejemplo en ganar la confianza mediante la fidelidad y honestidad?

 

 Resumen

Aunque no podemos ganar la confianza solo por medio de nuestros esfuerzos, debemos hacer nuestra parte en mezclarnos, mostrar simpatía y atender sus necesidades, con una actitud de amor y compasión, y no de obligación.

 

 CICLO DE APRENDIZAJE

Texto destacado: Daniel 6:1-3.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Cuando seguimos el método de Cristo de ministerio –mezclarnos como quien desea el bien de la gente, mostrar simpatía y ocuparnos de sus necesidades–, ganaremos la confianza de la gente. Este método es esencial en el ministerio holístico que es el fundamento para conducir personas a Jesús con efectividad.

 

PASO 1: ¡Motiva!

Solo para los maestros: Aprovecha a repasar los pasos del método de ministerio de Cristo y la manera en que cada paso conduce a ganar la confianza de la gente. Analicen por qué ganar la confianza es crucial si hemos de testificar con efectividad.

Diálogo inicial: En agosto de 1980, la bebé de nueve semanas de edad Azaría Chamberlain desapareció de la carpa familiar en un campamento cerca de Uluru (también conocida como la Roca de Ayers), en el Territorio Norte de Australia. Los padres, el pastor Michael Chamberlain y su esposa, Lindy, sostuvieron que un dingo, un perro nativo australiano, se la había llevado. Sin embargo, la opinión pública se volvió contra la familia y, finalmente, Lindy Chamberlain fue juzgada y sentenciada por homicidio.

En ese momento, el abogado y autor John Bryson no podía creer lo que veía. Como muchacho, Bryson tuvo contacto con una familia adventista en Melbourne, quien lo llevó en viajes para esquiar. Cuando circulaban los rumores acerca de los Chamberlain y la iglesia adventista, él sabía que no coincidían con lo que él sabía de los adventistas. Esto lo llevó a investigar, y escribió el libro Evil Angels [Ángeles malos], un informe sobre el caso Chamberlain que fue clave para cambiar la opinión pública y para que se realizara un nuevo juicio que demostró que Lindy Chamberlain era inocente.

Aunque Bryson no era adventista, la influencia del ejemplo de una familia adventista bien conocida ganó su confianza y formó en él convicciones positivas acerca de los adventistas, los que lo indujeron a interceder en favor de una mujer adventista acusada equivocadamente. ¡Qué testimonio de la influencia y de la importancia de vivir nuestra fe!

Considera: Invita a la clase a compartir ejemplos de cómo ellos, u otros adventistas que conocen, han ganado la confianza de no creyentes. ¿Qué pasos pueden dar los miembros de la clase para edificar confianza entre vecinos, colegas o amigos?

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: Esta semana, usa el ejemplo de los cuatro exiliados judíos en Babilonia: Daniel, Sadrach, Mesach y Abed-nego, para dialogar sobre el tema de la lección. Aunque fueron anteriores por varios siglos al tiempo de Jesús, las vidas de estos jóvenes revelan elementos clave del ministerio de Jesús. Considera con tu clase maneras en que hoy podemos ayudar a edificar confianza entre la gente de nuestra comunidad.

Comentario de la Biblia

I. Ganar la confianza en Babilonia

(Repasa, con tu clase, Dan. 6:1-3; 2:1, 47-49.)

Una de los asombrosos subtemas del libro de Daniel es cómo Daniel, Sadrac, Mesach y Abed-nego –probablemente adolescentes– ganaron la confianza del rey de Babilonia. En pocos años, obtuvieron cargos destacados en el gobierno, y el respeto y apoyo del rey. ¿Cómo sucedió eso?

En Daniel 2 vemos a Daniel mostrando simpatía y solucionando las necesidades del rey. El sueño de Nabucodonosor en Daniel 2 lo había perturbado profundamente (Dan. 2:1). Cuando Daniel interpretó el sueño, el rey quedó muy aliviado. En respuesta, él “se postró” ante Daniel y declaró: “Ciertamente el Dios vuestro es Dios de dioses, y Señor de los reyes” (vers. 46, 47). Luego “engrandeció a Daniel, y le dio muchos honores y grandes dones, y le hizo gobernador de toda la provincia de Babilonia y jefe supremo de todos los sabios de Babilonia” (vers. 48).

Qué situación asombrosa. Vemos a cuatro extranjeros ocupando cargos importantes en la corte del rey y en la administración de Babilonia. En pocos años, estos cuatro hombres, habían ganado la confianza del rey. Y lo habían hecho sin comprometer su integridad. Desde el mismo principio, cuando rehusaron comer la suculenta comida del rey, se mantuvieron firmes en su fe. Y esa integridad constituyó el fundamento de la confianza que ganaron.

Considera: Las encuestas muestran que en muchos países, los adventistas no son bien conocidos, lo que hace difícil que la gente tenga confianza en nosotros. ¿De qué maneras podemos, como adventistas, llegar a ser testigos más públicos y más involucrados en los asuntos comunitarios?

II. Él ganaba la confianza

(Repasa, con tu clase, Mat. 9:9-12.)

En lecciones previas, vimos de qué forma, después de dar su Sermón del Monte, Jesús puso en práctica su método misionero al mezclarse con la gente, mostrar simpatía y preocuparse por sus necesidades. Pero Mateo va más allá y muestra cómo, al hacer esto, Jesús gana la confianza de la gente, y lo invitan a comer con publicanos y pecadores (Mat. 9:9, 10).

En el versículo siguiente los dirigentes acusaron a Jesús de quebrar las reglas de su club religioso al abrir las puertas a los pecadores. Y estaban en lo correcto. Él se mezclaba con ellos, les mostraba simpatía, preocupación por sus necesidades e, inevitablemente, ganaba su confianza. Por eso lo invitaban a sus reuniones sociales y fiestas. Aquí está el hecho asombroso: el santo Hijo de Dios, que sabía más que nadie el poder destructor del pecado, pasaba tiempo con los pecadores.

Pero más asombroso es que los pecadores querían pasar tiempo con él. Les gustaba estar cerca de él. En contraste, los líderes religiosos cerraban la puerta a los que estaban fuera de su club religioso. Como dijo Jesús: “Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres” (Mat. 23:4). “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!” exclamó Jesús. “Cerráis el reino de los cielos delante de los hombres” (vers. 13).

Seguir el método de ministerio de Cristo hace lo contrario: gana la confianza y abre el reino de los cielos a la gente. Para que las personas lo acepte no se hacen componendas, ni se lo hace muy fácil para el pecador. Significa que no tiramos piedras. Aun cuando Jesús conocía el poder del pecado, él era amigo de los pecadores. Les abría las puertas y ellos le abrían las puertas a él.

Considera: Jesús nos dice que no presentemos nuestras obras buenas delante de la gente para que las aprueben (Mat. 6:1-4), pero dice que es necio esconder nuestra luz debajo de un almud [cajón para medir granos] y que, cuando la gente vea las obras buenas, den gloria a Dios (ver Mat. 5:14-16). ¿De qué manera encontramos el equilibrio correcto?

 

PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: En algunas partes del mundo, los adventistas son bien conocidos y respetados. En otras regiones, la iglesia es casi desconocida o muy mal entendida. Explora con tu clase el concepto de edificar confianza. ¿Qué cosas necesitamos cambiar a fin de que eso suceda?

Actividad:

Se cuenta que un misionero a la India, E. Stanley Jones, le preguntó a Mohandas Gandhi: “Sr. Gandhi, aunque usted cita las palabras de Cristo con frecuencia, ¿por qué es tan firme en su oposición a llegar a ser uno de sus seguidores?” Se dice que Gandhi respondió: “Oh, yo no rechazo a su Cristo. Yo amo a su Cristo. Es que hay tantos cristianos, que son tan diferentes de su Cristo” (http://www.mkgandhi.org/africaneedsgandhi/gandhi%27s_message_to_christians.htm?).

Esta impresión de los cristianos está muy lejos del informe que da Lucas de la iglesia primitiva en la que los creyentes compartían sus posesiones, tenían compañerismo “con alegría y sencillez de corazón”, y gozaban del “favor de todo el pueblo” (Hech. 2:46, 47).

Preguntas para reflexionar:

  1. ¿De qué forma podemos encontrar el equilibrio entre hablar la verdad claramente y mostrar el amor de Jesús?
  2. ¿Por qué la iglesia primitiva, en Hechos 2, gozaba de popularidad, mientras en otros casos, fue perseguida?
  3. ¿Qué cosas específicas podríamos hacer para edificar la confianza de la gente?

 

PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: Usa esta actividad final para repasar los temas principales de la lección. Cuando seguimos el ejemplo de amor, compasión y confiabilidad de Cristo, ganaremos la confianza de las personas.

Actividad:

Trae a la clase fotografías (bajadas de Internet) o los nombres de las siguientes personas. Aunque son bien conocidos en todo el mundo, siéntete libre para sustituir alguno de los nombres/fotos por otros que sean relevantes en el área donde vives.

  1. José Stalin: líder en la Unión Soviética.
  2. Elena G. de White: profetisa adventista.
  3. Idi Amin: dictador depuesto de Uganda.
  4. Madre Teresa: monja albanesa que ministró a los pobres en Calcuta.
  5. Richard Nixon: presidente de Estados Unidos que cayó en desgracia.
  6. Abrahán Lincoln: renombrado presidente de los Estados Unidos.
  7. Saddam Hussein: depuesto presidente del Irak.
  8. Lance Armstrong: campeón ciclista que cayó en desgracia.
  9. Nelson Mandela: líder contrario al “apartheid” y presidente de Sudáfrica.
  10. Jesucristo: Salvador del mundo.

Por turno, muestra la foto y pregunta si alguien reconoce ese rostro. Haz las siguientes preguntas:

  1. ¿En qué sentido la percepción pública de esta persona cambió con el tiempo?
  2. ¿De qué modo cada persona ganó (o no ganó) la confianza de su pueblo? ¿De qué manera mantuvo esa confianza? Si la persona perdió la confianza de otros, ¿cómo sucedió eso?
  3. ¿Qué factores te llevan a tener confianza en una persona?
  4. ¿Qué puedes hacer para que esas características den confianza a tu vida?