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Maestros

Edición para maestros. Tercer trimestre (julio-septiembre) de 2014

“La Ley de Dios”

Lección 10:  Para el 6 de Septiembre de 2014

 

El sábado enseñaré…

Texto Clave: Juan 14:15.

 

Enseña a tu clase a:

Saber que la perpetuidad de la Ley tiene implicaciones para comunicar la salvación.

Sentir la certeza de que servimos a un Dios cuyo carácter y principios nunca cambian.

Hacer: Invitar a Cristo al corazón, pues es quien nos da el deseo de hacer su voluntad.

 

Bosquejo de la Lección

  1. Saber: La muerte de Cristo testifica que la Ley de Dios es perpetua.
    1. ¿Por qué Jesús no cambió la Ley para evitar así pagar por la transgresión?
    2. ¿De qué maneras la vida de Jesús, sus enseñanzas y su muerte dan más significado a la Ley, y subrayan su importancia?
  2. Sentir: Servimos a un Dios cuyo carácter expresado en la Ley nunca cambia.
    1. ¿Cómo sería servir a un Dios “camaleón”, cuyos caprichos cambiaran constantemente?
    2. ¿De qué manera podemos asegurar a otros la consistencia de Dios cuando vemos tantas inconsistencias humanas?
    3. ¿Qué efectos tienen los cristianos “camaleones” en la difusión del evangelio?
  3. Hacer: Aunque la obediencia no es un deseo humano, el Espíritu de Dios puede darnos fuerzas para obedecer.
    1. ¿De qué modo podríamos depender más del Espíritu Santo y así tener poder para hacer la voluntad de Dios?
    2. ¿Cómo podemos ser ejemplos de los principios divinos para atraer a los no creyentes a una vida recta?

 

Resumen

La consistente Ley de Dios da estabilidad y seguridad. La gracia de Dios facilita vivir en armonía con sus provisiones.

 

CICLO DE APRENDIZAJE

Texto destacado: Mateo 5:17-19.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Los cristianos que observan la Ley de Dios pueden recibir grandes bendiciones para comunicarlas a otros.

 

PASO 1: ¡Motiva!

Solo para los maestros: Un universo armonioso depende de la consistencia. La ley de la gravedad existe cada día, en todo lugar. La ingeniería no podría funcionar sin depender de las leyes naturales.

De igual modo, la Ley espiritual es inmutable y se aplica universalmente. El adulterio era inmoral en el reinado de David, y sigue siendo inmoral hoy. El asesinato de Nabot que ordenó Jezabel fue perverso; de la misma manera, los homicidios lo son también hoy. Las ordenanzas divinas se aplican por igual, a pesar de la posición social, la nacionalidad, la prosperidad personal o el sexo. Cuando las leyes humanas son contrarias a las de Dios, la moral sufre. Sin embargo, las normas de Dios permanecen sin cambios. Las leyes humanas fluctúan por las opiniones de los hombres y las presiones sociales, pero “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Heb. 13:8).

Actividad inicial: Elige un deporte popular cuyas reglas conozcas. Analiza qué sucedería si esas reglas cambiaran de un partido a otro, o fueran diferentes para los distintos equipos. ¿Existiría el concepto de justicia, imparcialidad y equidad? ¿Cómo afectarían los planes si se cambiaran los límites constantemente? ¿Qué ventajas resultan de tener reglas uniformes aplicadas a todos en forma consistente?

Considera: ¿Has jugado alguna vez con personas que aplican sus reglas personales a un juego en lugar de las que indica el fabricante? ¿Cómo te sientes al jugar con personas que inventan sus reglas? ¿Te resultaría difícil respetar a Dios si él cambiara continuamente sus mandamientos? ¿Por qué?

 

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: Desde el comienzo de la historia del cristianismo, los líderes cristianos han oscilado sobre el tema de la Ley. Algunos, deseando evitar los extremos farisaicos, eliminaron la Ley de sus enseñanzas. Los fanáticos religiosos practican una observancia selectiva de la Ley. Los adúlteros desean leyes sobre robos, pero no castigos por adulterio. Los estafadores quieren que el homicidio sea castigado, pero no los robos. Aun los pastores y los maestros quieren elegir qué mandamientos observar o ignorar. Sin embargo, cada desobediencia trae consecuencias.

Comentario de la Biblia

I. El carácter inmutable de Dios y una Ley inmutable

(Repasa, con tu clase, Mat. 5:17-44.)

El cristianismo ha tenido grandes desacuerdos en la comprensión de la Ley. El hereje Marción, del siglo 11, que fue popular en el Asia Menor, distinguía entre la Ley y el evangelio. Según él, la Ley pertenecía al Dios del Antiguo Testamento, que ejecutaba justicia y castigos. El evangelio pertenecía al Dios del Nuevo Testamento, que ofrecía una salvación misericordiosa, reemplazando la justicia, el castigo y la Ley. Aunque negaba la acusación de rechazar la obediencia a la Ley divina, sus presuposiciones anulaban cualquier función adecuada de la Ley.

El antinomianismo (de anti “contra” y nómos “ley”) fue una reacción contra el monasticismo legalista. Su antídoto para los fracasos morales eran las prácticas ascéticas; los deseos de la carne se purgaban por medio del silencio, la autoflagelación y otras “obras meritorias”. La enseñanza cristiana de la libertad era contraria a estos castigos psicológicos y físicos; pero, los extremistas no enseñaban la libertad de la condenación de la Ley, sino la libertad de la obediencia a la Ley. Esta liberación no enfatizaba la necesidad de la confesión personal y la santificación guiada por el Espíritu. Al fin, esto conduce a gozar de placeres y al narcisismo espiritual.

El dispensacionalismo de John Darby incorporó los rasgos objetables de Marción. Su premisa era que Dios interactuó con la gente en forma diferente durante períodos históricos diferentes. Este ataque contra la coherencia divina reflejaba la creencia de Marción en dioses distintos, excepto que Darby creía en un solo Dios que actuaba de dos modos diferentes: 1) con misericordia durante el período evangélico, anulando la importancia de guardar la Ley; y 2) Dios había aprendido que las instrucciones mosaicas eran insostenibles, y las rechazaba.
Contrasta esta teología distorsionada con la declaración de Cristo: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir” (lee Mat. 5:17-19).

Considera: El quebrantar la Ley (pecado) causó la muerte de Cristo. ¿Por qué Jesús no cambió su Ley para terminar así con el quebrantamiento de esta? ¿No habría sido más fácil y menos doloroso? Analiza.

II. Aplicaciones específicas de una Ley consistente

(Repasa,con tu clase, Mat. 5:27-30; Mar. 7:1-13.)

Estos pasajes revelan cómo Jesús cumplió los Mandamientos divinos. La primera aplicación hace referencia al séptimo Mandamiento. La culpa por los pensamientos, y no solo las acciones, refleja la intención más profunda del Mandamiento, ya que meramente desear la esposa de otro es considerado una transgresión. Cristo aplicó este mismo principio a los otros Mandamientos. El asesinato no se limita solo al homicidio, sino también incorpora el odio, las recriminaciones airadas y aun las injurias abusivas. Así comprendido, este sexto Mandamiento rechaza la venganza personal y ordena el amor a los enemigos. Satisfacer los requerimientos mínimos ya no es satisfactorio. El servicio de todo corazón llega a ser la norma.

Cristo también confrontó las tradiciones farisaicas no bíblicas. Su argumento principal era que sus ceremonias ritualistas habían desplazado la conducta ética especificada en los Mandamientos. Los judíos consideraban altamente la paternidad e interpretaban que el quinto Mandamiento incluía el sostén de padres ancianos, pero el Corbán interfería con esa responsabilidad. Antiguamente, Corbán aparecía en los vasos para los sacrificios y significaba “consagrado”. Lo declarado corbán estaba limitado a Dios y prohibido para los demás. Los hijos codiciosos declaraban que sus recursos financieros eran corbán. Por ello, quedarían para el Templo, y no estaban disponibles para ayudar a sus padres. En realidad, guardaban su riqueza para sí mismos, usando pretextos religiosos para justificar su codicia. Superficialmente, se sometían a la Ley de Dios, pero se comportaban de otro modo. “Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres” (Mat. 15:8, 9).

Considera: ¿Qué es mejor: tomar la posición antinominiana y atacar la obediencia a la Ley divina, o apoyarla públicamente y en secreto socavar la Ley? Da razones para tu respuesta. ¿En qué sentido el arrepentimiento puede cambiar estos dos enfoques?

 

PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: ¿Qué es más fácil: aprobar verbalmente la Ley de Dios o aplicarla en nuestra vida? “Hablar es muy fácil”. “Las acciones hablan más alto que las palabras”. Estos aforismos subrayan la importancia de la práctica.

Jesús habla de esto en la parábola en la que un padre envía a dos hijos a que fueran a atender la viña. El primero protestó, pero luego se arrepintió y fue. El segundo dijo que sí, pero no fue. Cristo pidió a sus oyentes que identificaran al hijo obediente. ¿Cómo se identificarían los miembros de tu clase? Cristo dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos” (Juan 14:15). Santiago dijo lo mismo de otro modo (leer Sant. 2:18-20). Juan advirtió: “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad” (1 Juan 3:18). Las declaraciones más elocuentes que apoyan la perpetuidad de la Ley de Dios no vienen de disertaciones en un seminario, sino de vidas consistentes vividas en armonía con la voluntad de Dios. ¿Cómo pueden vivir así los creyentes?

Preguntas:

  1. ¿De qué manera se podrían expresar activamente las intenciones positivas de la Ley divina? (Es decir, la intención positiva del mandato expresado en forma negativa “No cometerás adulterio” es “Sé fiel a tu cónyuge”. La intención positiva de “No hablarás contra tu prójimo falso testimonio” es la honestidad absoluta.)
  2. ¿Es posible guardar alegremente la Ley en vez de aceptar a regañadientes los Mandamientos divinos?
  3. ¿De qué forma podemos comunicar la importancia de la observancia de la Ley a los no creyentes sin parecer farisaicos?
  4. ¿De qué modo los cristianos pueden asegurarse de que la obediencia será genuina, y no una salvación orientada hacia las obras o una obediencia nominal?
  5. ¿Cómo puede presentarse el evangelio para que los no creyentes comprendan la armonía que presentan las Escrituras entre el evangelio y la Ley?

 

PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: El cristianismo auténtico no trata de lo que evitamos hacer, sino de lo que positivamente intentamos hacer. Las reglas están escritas en un lenguaje de limitaciones: “No excedan los cien kilómetros por hora”. “No tomes las cosas que no te pertenecen”. Estas limitaciones conservan el orden. Restringen acciones que destruyen las relaciones. Pero, no siempre promueven las relaciones positivas. Algunas veces, los esposos pueden ser fieles a sus cónyuges, pero desatentos. Algunas personas no roban, pero pasan de largo ante personas con hambre. Es decir, los principios del amor técnicamente no se violan, pero tampoco se abrazan activamente. El ignorar las expresiones positivas de los Mandamientos de Dios con frecuencia conduce al legalismo.

Actividad: Crea Diez Mandamientos “positivos” reescribiendo los originales para expresar maneras de establecer relaciones amantes. Luego, vean formas de promover estos principios mediante acciones. Elijan una acción que puedan comprometerse a realizar esta semana próxima.