Maestros

Edición para maestros. Cuarto trimestre (octubre-diciembre) de 2016

“Desde un torbellino”

Lección 11: Para el 10 de diciembre de 2016

 

El sábado enseñaré…

Texto Clave: Job 42:1-6.

 

Enseña a tu clase a:

Saber y comprender cómo la larga lista de preguntas acerca de la creación (aunque aparentemente no tienen relación con la situación de Job), en última instancia, le dan una respuesta a Job.

Sentir una vislumbre del aborrecimiento propio de Job cuando se da cuenta de cuán equivocado había estado en su búsqueda.

Hacer: Abandonar sus conceptos de quién es Dios, y cómo necesita resolver sus problemas.

 

 Bosquejo de la Lección

  1. Saber: Preguntas retóricas
    1. Las preguntas que Dios le hizo a Job, en los capítulos 38 y 39, ¿nos enseñan algo acerca del sufrimiento de Job? Si es así, ¿qué nos enseñan?
    2. ¿Cuán importante es la aceptación de la doctrina bíblica de la creación en nuestra cosmovisión cristiana?
  2. Aborrecimiento propio
    1. ¿Había alguna razón para que Job se arrepintiera en polvo y ceniza? Después de todo, él era justo. Explica.
    2. ¿De qué modo el arrepentimiento de Job, finalmente, lo condujo a en­contrar más que respuestas a sus preguntas?
  3. Hacer: Abandonar nuestras ideas equivocadas de Dios
    1. ¿Cuál es tu reacción después de leer la larga lista de preguntas que hizo Dios? Explica.
    2. ¿De qué forma podemos abandonar nuestras ideas -que algunas ve­ces son equivocadas- acerca de quién es Dios?

 

 Resumen

Encontramos una buena cantidad de sorpresas cuando comenzamos a leer la respuesta de Dios a Job, que salía del torbellino. En lugar de una declaración divina: “Ellos están equivocados, tú estabas en lo correcto”, Dios hace notar que en realidad todos estaban equivocados, porque frente al Todopoderoso, todas nuestras ideas se reducen a la insignificancia. El que creó los mundos a menudo da respuestas sorpresivas a nuestras preguntas mal formuladas.

 

 CICLO DE APRENDIZAJE

Textos destacados: Job 39:5, 6; Juan 1:29.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Mientras el discurso de Eliú prometía ser distinto y resulta en una desilusión, el discurso de Dios es muy diferente, ya que no responde a la pregunta que se ha debatido en los 35 capítulos anteriores. En cambio, la larga lista de preguntas retóricas de Yahvé nos muestra al Dios Creador que está íntimamente involucrado en todos los milagros, desde los más pequeños hasta los más grandes, que suceden en el universo. Estar en la presencia de ese gran Dios nos lleva a reconocer nuestro propio estado de pecaminosidad.

 

PASO 1: ¡Motiva!

Solo para los maestros: Alguien dijo una vez: “Juzga a un hombre por sus preguntas más bien que por sus respuestas”. A veces la lección de la Escuela Sabática viene a ser como un segundo sermón. Tal vez, como maestros de Escuela Sabática, necesitamos la habilidad de formular buenas preguntas. Estamos en peligro de solo escucharnos a nosotros mismos. Las buenas preguntas nos llaman a reflexionar y a profundizar en la Palabra de Dios. La larga lista de preguntas que hizo Dios hace precisamente eso. ¡Hagamos buenas preguntas!

Diálogo inicial: Karl Barth (1886-1968) fue un teólogo suizo que influyó en la teología protestante durante el siglo XX. Se formó en el liberalismo protestante alemán de ese tiempo. Cuando regresó a Suiza después de sus es­tudios, fue pastor de una pequeña iglesia en la aldea de Safenwil, cerca de Basilea. Sus miembros eran obreros comunes. Pronto se dio cuenta de que su adiestramiento teológico no lo había preparado para afrontar las necesidades espirituales de su congregación. En una reacción a esa teología liberal, decidió leer de nuevo la Biblia entera sin las limitaciones filosóficas de sus estudios, y llegó a la conclusión de que había realmente un Jesucristo resucitado que se revelaba en las Escrituras. Llamó a un retorno a la Biblia y a la Reforma, y su teología fue llamada más tarde “neo-ortodoxia”.

Aunque, como adventistas, no necesariamente concordamos con todo lo que dijo Barth, la historia de su vida es un testimonio inspirador del poder transformador de la Palabra de Dios. Una de las frases características de Barth era su comprensión de que Dios era “completamente otro”, indicando la singularidad de Dios que lo separa de todo lo demás. Quería decir que Dios es diferente de todas nuestras expectativas, aun de nuestras buenas ideas acerca de él, y que a menudo nos sorprende cuando aparece. Esto ocurre cuando Dios comienza a hablar en Job 38. Una vez más es “completamente otro”, y nos sorprende con sus preguntas. ¿Qué hubieras esperado que Dios dijera en respuesta a Job y sus amigos?

 

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: A menudo, las imágenes que tenemos de Dios están muy influenciadas por lo que vemos en la gente que pretende representarlo. A veces, esas representaciones dan una versión distorsionada de cómo es Dios, y afirman que su perspectiva es la autorizada. Es mejor permitir que Dios se revele como lo hace en Job 38 y 39, y no ser sus voceros autonombrados. Dentro del contexto eclesiástico, necesitamos recordar que todo lo que decimos y hacemos pinta un cuadro de cómo es Dios a los que nos rodean.

Comentario de la Biblia

Al leer el capítulo 38, notamos cierta desconexión en relación con los capítulos anteriores que registran el discurso de Eliú. Con la intención de corregir a Job, al final de sus discursos él afirma que Dios está hablando desde una tormenta (Job 37:1-13), pero cuando Yahvé habla, pasa por alto toda la retórica de Eliú y responde a su siervo Job. Eliú pinta un cuadro de un Dios distante que solo aparece para corregir y sentenciar justicia; al contrario, la autorrevelación de Yahvé es la de un Dios personal interesado e involucrado en los asuntos más pequeños de su uni­verso, incluyendo la suerte de Job.

I. El discurso de Yahvé

(Repasa, con tu clase, Job 38; 39; 40:1, 2.)

Job 38:1 se conecta directamente con Job 38:35, convirtiendo el monólogo de Job en un diálogo con Dios. Los siguientes dos capítulos proveen una hermo­sa autorrevelación de quién es Dios. En un contraste solemne, esta revelación también responde a la pregunta de Dios: “¿Quién es ése?” (Job 38:2). A la luz de Dios, vemos un cuadro realista de nosotros mismos.

En forma de preguntas directas, Dios ahora se concentra en su creación y la ausencia de la humanidad en ese evento primordial (Job 38:4-7). Luego Dios pasa por diferentes aspectos de su dominio sobre el cielo y la tierra, del mar (vers. 8-11) al ciclo diario (vers. 12-15), hasta la esfera de la muerte (vers. 17) y más allá de la tierra a los elementos (vers. 18-21) y los cielos (vers. 31-38). El comienzo del capítulo 39 muestra el cuidado de Dios por el reino animal. Dios da libertad, velocidad, fortaleza, etc., a su creación.

Las palabras finales del primer discurso de Dios están en Job 40:2. Termi­na sus palabras con la pregunta retórica: “¿Hay alguien que pueda corregir al Shaddai (el Todopoderoso)?” Usa el nombre divino que subraya su soberanía suprema: el Todopoderoso. Él es Todopoderoso y, por contraste, ¿quién es Job? Dios usa preguntas en todo el discurso, y Job no puede contestarlas. Es el método del maestro, el instructor, que enseña la toráh (“instrucción”) a su alumno. Job tiene que admitir más de setenta veces que no sabe, y su mente finita no puede captar la sabiduría infinita de Yahvé.

Considera: Aun con nuestro conocimiento científico del mundo natural, ¿qué hubieras respondido a las preguntas de Dios?

II. Diseño inteligente

(Repasa, con tu clase, Job 38; 39.)

Las preguntas que hizo Yahvé, en los capítulos 38 y 39, proporcionan una vislumbre grandiosa del cosmos creado, aunque su intención no era ser una prueba de la creación divina (porque nadie la necesitaba en el tiempo de Job), apuntan a la presencia de un Diseño Inteligente (DI) en el universo.

El DI se refiere al argumento de que los rasgos del universo se explican mejor por medio de una causa inteligente, en vez del modelo darwiniano de la selección natural. De hecho, Darwin mismo afirmó que “si se pudiera demostrar que algún órgano complejo existió, que no pudo haberse formado por numerosas modificaciones pequeñas y sucesivas, mi teoría quedaría refutada absolutamente” (citado por Jim Gibson en “Is there design in nature? “, www.grisda.wordpress.com/2013/03/04/is-there-design-in-nature).

Mientras el DI ha sido llamado pseudocientífico, cada vez más científicos se están ocupando del tema. También se refieren al DI como el argumento de la perfección, o de la complejidad irreductible, que afirma: “Los organismos vivientes exhiben características que tienen tal interdependencia compleja de partes, que un observador con la mente abierta los reconocerá como el producto de un creador inteligente” (cf. artículo de Gibson antes citado).

Sin embargo, no todos llegan a la conclusión de que el diseñador inteligente es el Dios de la Biblia, sino más bien, buscan una causa naturalista del diseño, u otro camino filosófico de explicación, tal como el panteísmo, la teosofía, la Nueva Era, etc. No obstante, el reconocimiento del diseño da un importante impulso a la búsqueda del diseñador. El discurso de Dios en el libro de Job nos recuerda la compleja belleza del orden divinamente creado. Aunque, como demuestra Romanos 1 y 2, la revelación natural ciertamente señala al Dios Creador, pero no provee un cuadro completo del Dios Salvador, que es nece­sario para nuestra redención.

Considera: ¿Por qué es tan importante para nosotros, como adventistas del séptimo día, sostener el informe bíblico de una creación reciente de vida sobre la tierra?

III. Arrepentimiento

(Repasa, con tu clase, Job 40:3, 4; 42:1-6.)

Uno de los resultados de ver a Dios es que nos vemos más claramente como somos en verdad, es decir, pecadores. “Cuanto más cerca estés de Jesús, más imperfecto te reconocerás, porque tu visión será más clara, y tus imperfecciones se verán en abierto y claro contraste con su perfecta naturaleza” (CC 64). Esa fue la experiencia de Job, y lo condujo a los brazos de Dios y a una más profunda comprensión de quién es, realmente, Dios.

Considera: ¿Por qué fue necesario que Job se arrepintiera en polvo y ceni­za? Después de todo, él había sido perfecto todo el tiempo.

 

PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: El discurso de Dios es muy diferente de nuestras expectativas, y sin embargo muy poderoso en su aplicación práctica a cada problema específico que afrontamos. Él podría darnos la misma respuesta que le dio a Job ante cualquiera de nuestras preguntas.

Preguntas para reflexionar:

  1. ¿Proveyó el discurso de Dios alguna respuesta para Job, o no se la dio? Explica.
  2. ¿De qué manera podría proporcionarnos el discurso de Job en su libro una respuesta a nuestras preguntas?

 

PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: El libro de la naturaleza es un recurso increí­ble para nuestro conocimiento de Dios. También puede proporcionar curación a nuestras enfermedades y dolencias.

Actividad:

Invita a los miembros de tu clase a pasar una hora deliberadamente en la naturaleza, (con sol o con lluvia) cada día de la semana que viene. Pídeles que registren sus observaciones en cuanto a cómo su experiencia diaria de la naturaleza cambió su manera de vivir durante esa semana.